ARCHIVADO EN:

Las organizaciones vecinales y profesionales que han estado en la órbita de los 'comuns' han vivido en los últimos dos años un periodo de esplendor. Por lo menos en lo que al aspecto económico se refiere. Desde hace tiempo se sabe que el dinero de las subvenciones repartido sin control por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento ha sabido distinguir muy bien a las organizaciones que son amigas y las que no. Y las primeras han recibido decenas de miles de euros en subvenciones, que cuanto menos se pueden calificar como sospechosas, mientras que las segundas, con suerte, se han quedado como estaban.

El entramado de empresas directamente beneficiadas por las subvenciones del equipo de gobierno municipal tiene como centro de actividades el edificio situado en la calle Casp 43. Allí tienen su sede una veintena de empresas, aunque la más significativa de ellas es el Observtori DESC, que curiosamente comparte NIF con... ¡¡¡la PAH!!!, la plataforma en la que se dio a conocer Ada Colau y varios de las personas que, tras ganar las elecciones, ascendieron a altos cargos en el organismo municipal.

Alrededor del Observatori DESC, personas como Gerardo Pisarello, Gala Pin, Vanesa Valiño, jefa de gabinete de la concejalía de Vivienda del Ayuntamiento, Gala Pin, Águeda Bañón, directora de Comunicación, fraguaron los inicios de su carrera política. Y, posteriormente, han sabido ser agradecidos.

POR DIEZ

Eso es por lo menos lo que se opina desde el PDeCAT, que acusa a la alcaldesa y a los hombres fuertes de su gobierno de haber favorecido de manera vergonzosa a sus amigos. La progresión del dinero recibido por las empresas que tienen su sede en Casp 43 desde que Ada Colau accedió a la alcaldía es espectacular. De enero a marzo de 2015, con Xavier Trias en la alcaldía, las empresas recibieron 73.704 euros en ayudas; desde junio a diciembre, ya con Colau al frente del Ayuntamiento, la cantidad subió a 107.110 euros, una aumento del 45 %.

El crecimiento espectacular empezó al año siguiente, cuando las subvenciones a ese grupo de empresas, asociaciones, plataformas, etc, sumaron 461.026 euros. Pero el salto que dieron el año pasado supera las previsiones más optimistas ya que recibieron 1.866.462. Es decir, que desde que Ada Colau ha llegado a la alcaldía, este grupo de empresas afines a los comunes ha multiplicado por diez las subvenciones recibidas. Y eso tan sólo en dos años.

Entre las empresas que han recibido una mayor cantidad de dinero se encuentran el Observatori DESC (573.979 euros), ETCS (412.133), L'Apòstrof (322.770 euros), LabCoop (307.404) o I-Labso (54.546), todas ellas con domicilio social en Casp 43.

COMITÉ DE ÉTICA

Aunque desde el propio PDeCAT se reconoce que las subvenciones que se han concedido no son ilegales, aunque quiere llevar estas actuaciones al Comité de Ética y Conducta del Ayuntamiento para que evalúe si la forma de conceder todas esas subvenciones es cuestionable desde el punto de vista ético y si el hecho de que este grupo de asociaciones haya aumentado tanto sus ayudas ha podido ir en perjuicio de otras asociaciones o de otras ayudas que se había comprometido a conceder el consistorio.

Muchas de las subvenciones que se entregaron a alguna de estas asociaciones lo fueron de forma directa, con cantidades inferiores de 18.000 euros, que ni obliga a hacer un concurso público. Así se concedieron unas 120 ayudas que escaparon al control de los órganos fiscalizadores.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.