La síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, quiere llevar al próximo pleno del Ayuntamiento, el 22 de febrero, el nombramiento de un nueva adjunta para la oficina municipal que encabeza. La persona que Vilà propone para ocupar el puesto es Natàlia Ferré Giró, abogada y mediadora, han confirmado distintas fuentes municipales y la propia síndica. En la toma de posesión de su segundo mandato, en septiembre de 2016, la síndica dijo que tenía intención de potenciar la mediación como uno de los instrumentos de trabajo de la institución. 

El nombramiento del adjunto a la síndica de greuges, un cargo de confianza, tiene que ser aprobado por el pleno municipal, con el aval de dos terceras partes de los regidores, esto es por 27 de los 41 concejales de todos los grupos políticos, tras la conformidad previa de la Junta de Portavoces del Ayuntamiento, que se celebra unos días antes del pleno.

SEGUNDO ADJUNTO EN 14 AÑOS

Ferré es experta en la resolución de conflictos y miembro del Consell de la Advocacia Catalana, según su perfil de Linkedin. La abogada figura también en la web de ADDO Conflict Resolution, un despacho multidisciplinar con más de 17 años de experiencia en mediación que Ferré fundó junto con Artur Roman. Actualmente, la letrada trabaja en el Centre de Mediació de Dret Privat de Catalunya, un organismo dependiente del Departamento de Justícia de la Generalitat.

De confirmarse el nombre de Ferré, esta persona será la segunda que ocupará el cargo de adjunto en los 14 años de vida de la institución. Con anterioridad, el adjunto de las dos síndicas que ha tenido la ciudad, Vilà y Pilar Malla, fue Marino Villa Rubio, que se jubiló el pasado septiembre tras 13 años en la Sindicatura de Greuges de Barcelona. 

La actual síndica, que supervisa la actuación municipal y la vuneración de las libertades públicas y los derechos fundamentales en Barcelona, acaba su mandato a mediados de 2021. Llegó al cargo por primera vez en mayo de 2010, con Jordi Hereu como alcalde, y ha estado también con Xavier Trias y Ada Colau gobernando la ciudad.