La Síndica de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, ha presentado este lunes el informe de las quejas que ha recibido durante 2016, en el que la movilidad, el turismo y los servicios sociales son los principales motivos de las reclamaciones recibidas.

La síndica recibió en 2016 un total de 1.609 quejas y 1.735 consultas. Vilà considera que la plantilla de la Guàrdia Urbana es insuficiente y esto provoca que no se pueda dar respuesta a muchas reclamaciones de los vecinos.

“Muchas veces hay versiones contradictorias, pero no hay mecanismos para comprobar quién tiene razón cuando la versión del vecino y de la Guàrdia Urbana difieren”, ha señalado la Síndica, quien reclama un mecanismo para poder comprobar quién tiene razón.

La Síndica también ha indicado que es necesario potenciar la colaboración entre la Guàrdia Urbana i los Mossos d'Esquadra. Vilà ha explicado un caso por el que han recibido varias reclamaciones en el que los vecinos alertaron en repetidas ocasiones que se estaba produciendo un caso de violencia de género sin que apareciera ninguna patrulla policial. La respuesta recibida del Ayuntamiento es que hubo un error en la llamada porque hay que seguir un protocolo extenso en denuncias de violencia de género.

MENOS QUEJAS DE EMERGENCIA SOCIAL

Este es el primer informe presentado por la Síndica de un año completo con Ada Colau en el Ayuntamiento. Preguntada por si se ha notado la mano del nuevo consistorio, Vilà ha destacado que se han recibido menos quejas de emergencia social, porque se han dado más respuestas a las necesidades pese a que los efectos de la crisis todavía son vigentes.

En 2015 se recibieron 28 quejas relacionadas con el turismo, mientras que este año la cifra se ha multiplicado por más de cuatro. Eso sí, de las 123 quejas relacionadas con el turismo, 108 correspondían a la campaña impulsada por el Ayuntamiento para denunciar pisos turísticos ilegales. Pese a las quejas, la Síndica aplaude que se pida la colaboración ciudadana ante los pisos turísticos ilegales, ya que hay pocos agentes y es difícil perseguir esta práctica.

SANCIONES ELEVADAS

La Síndica ha apostado por la pedagogía y la advertencia antes de proceder a la sanción y ha denunciado que hay multas muy elevadas y que, normalmente, atacan a los colectivos más vulnerables. En este sentido, celebra que ya no se sancione a las personas sintecho que duermen en la calle y reclama más mano izquierda con prostitutas o los niños que juegan en la calle, que reciben multas “desproporcionadas”.

Para ello ha reclamado una renovación de la ordenanza de convivencia, que considera obsoleta y que ya recibió muchas críticas cuando se aprobó. La Síndica ha apostado por crear una “Código de buenas prácticas” en el que se apueste por hacer pedagogía.

También considera elevadas las sanciones impuestas por TMB en algunos supuestos y ha lamentado que se penalice de la misma manera a quien se cuela en el metro que a quien utiliza un billete fraudulento, normalmente sin saberlo, o no lleva la documentación encima.

“Barcelona es una de las ciudades más accesibles”, pero todavía quedan bastantes estaciones de metro no están adaptadas ha denunciado Vilà, quien ha destacado que han recibidos varias quejas respecto a las deficiencias de accesibilidad de la parada de la plaza de Sants. “Hemos reclamado al Ajuntament que presione a la Generalitat -que es quien tiene las competencias- para que lo solucione”, ha añadido la Síndica, que también ha remarcado que “hay escuelas y edificios de servicios que todavía no son accesibles”.

La pedagogía también es la respuesta que pide la Síndica para el problema de convivencia entre ciclistas, peatones y vehículos motorizados.

Los distritos de los que procede un mayor número de quejas son Sant Martí , Eixample y Ciutat Vella. El informe se presentará en el pleno del Ayuntamiento el próximo 24 de febrero.

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