La doble derrota sufrida este martes en el plenario municipal por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no ha sentado nada bien a algunos miembros del equipo de gobierno de Barcelona en Comú (BeC), empezando por el enfado de la propia alcaldesa. Contemplar con impotencia cómo la oposición tumbaba primero la multiconsulta (que daba una estocada mortal a su propuesta estrella de la remunicipalización del agua y a cambiar el nombre de la plaza de Antonio López por el de Idrissa Diallo) y después noqueaba también el proyecto del tranvía por la Diagonal, ha hecho que varios integrantes del equipo de la alcadesa perdieran los nervios (y también las formas) al dirigirse a la oposición. Entre ellos (por orden de escalafón), el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello (BeC), y la concejal de Participación, Gala Pin.  

Pisarello, ha aguantado con bastante estoicismo casi todo el pleno en el que los comuns han recibido el doble varapalo. Pero casi al final de la sesión (en el apartado de ruegos y preguntas) no ha podido más, ha estallado y ha descargado su ira contra el concejal del grupo municipal demócrata (PDeCAT), Raimond Blasi, al que ha llamado “racista y clasista”. El primer teniente de alcalde también ha acusado a Blasi de mantener una actitud “mezquina, que esconde hipocresía” con el fenómeno del top manta y le ha reprochazo su falta de sensibilidad tras conocerse la reciente muerte de un mantero en Madrid, un suceso que provocó una auténtica batalla campal en el barrio madrileño de Lavapiés.

Aunque la guinda de los despropósitos seguramente la ha puesto Gala Pin, que se ha tomado el bofetón del no de la oposición a la multiconsulta como algo personal. Si no, no se entiende que la concejal de Participación haya acusado textualmente a los grupos municipales que han votado en contra de la consulta de "mearse encima" de la democracia municipal y del reglamento de participación. 

Video del pleno que recoge el momento en el que Gala Pin acusa a la oposición de mearse en la democracia municipal