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La declaración institucional del Ayuntamiento de Barcelona sobre el 'top manta', que Ada Colau pretendía conseguir pactando con el resto de grupos municipales, está muy lejos de llegar a buen término. Toda la oposición al actual gobierno ha expresado posiciones que hacen difícil que se apruebe en los términos que ha propuesto este viernes la alcaldesa. De hecho, nos encontramos con que hay dos propuestas paralelas: la de los Comuns de Colau y la del resto de partidos... a excepción de la CUP, que va por libre.

La Plataforma de Afectados por el Top Manta, que aglutina a 40 entidades de Barcelona de comercio, hostelería o restauración, ha exigido a través de su portavoz, Fermín Villar, que el ayuntamiento y la alcaldesa "cumplan la ley​ y actúen contra la venta ambulante ilegal". Tras reunirse con ellos, Colau había anunciado que llevará al pleno municipal de la próxima semana una declaración institucional para formalizar compromisos y acuerdos sobre las demandas que deberían hacerse sobre el tema, tanto al Estado español como a la Generalitat de Catalunya.

Previamente, Colau había reclamado al nuevo gobierno central (el PSOE de Pedro Sánchez) más permisos de trabajo temporal para reducir la vulnerabilidad de los vendedores ambulantes irregulares, con el objetivo de que se incorporen a una actividad legal (“cuando se les da la oportunidad dejan la venta ilegal en la calle”, ha argüido). Por otra parte, Colau también había pedido al Govern de la Generalitat varias cosas: planes de trabajo para los 'manteros', más agentes de los Mossos y, en el caso que no fuese así, aumentar las horas extras de los agentes existentes.

Sin embargo, lo que Colau había pactado con la Plataforma de Afectados se ha visto alterado por el hecho de que dicha plataforma también se ha visto con los representantes de PDeCAT, Cs, ERC, PSC y PP. Como era de esperar, la historia ha sido muy diferente, ya que que la oposición ha elaborado otro documento que recoge las peticiones de los comerciantes y los restauradores afectados por la venta ambulante, y que pretende convertir también en una declaración institucional.

La única formación que se ha quedado fuera de juego es la CUP, que no ha asistido a la reunión pero que, en rueda de prensa posterior (en boca de la concejala Eulalia Reguant) ha criticado a la alcaldesa “por haberse comprometido a mantener y aumentar operativos policiales” de cara el verano para que no haya manteros y no permitir que haya espacios donde puedan llevar a cabo su actividad.

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