La oposición no ve claras las cuentas de la lechera del gobierno de Ada Colau y en la comisión de Ecología Urbana celebrada este miércoles, distintos grupos municipales han reclamado al ejecutivo de la ciudad transparencia. La peticiones de los partidos han llegado tras la denuncia del PSC, que ha asegurado que el gobierno municipal tiene previsto poner en marcha recortes por valor de 107,5 millones en inversiones este año y el próximo tras la caída de ingresos, en gran parte por la menor recaudación de los impuestos de la plusvalía y el IBI, según los socialistas. 

El concejal Jordi Martí (PDeCAT) ha exigido conocer la verdad, al igual que Santiago Alonso (Ciutadans), para quien "se han encendido todas las luces rojas". Sin embargo, uno de los que ha hablado más claro ha sido el republicano Jordi Coronas. Coronas ha exigido al gobierno de Colau "llamar las cosas por su nombre y que, si se deben hacer recortes, se reconozca la realidad, y no hable de reprogramaciones". Desde las filas populares, el regidor Alberto Villagrasa ha espetado: "Colau ha hecho la carta a los Reyes Magos y ahora la culpa es de otros". Hasta la regidora de la CUP, Eulàlia Reguant, ha instado a los comuns a decir la verdad, pero no ha querido compartir el alarmismo del resto de fuerzas.

'LA ROSA' DEL PSC, PRESENTE

El PSC ha torpedeado con esta denuncia la línea de flotación del gobierno de Colau. Según ha podido saber Metrópoli Abierta, desde hace días corren rumores en el Ayuntamiento de que la alcaldesa tendrá que aplicar recortes tras una mala planificación presupuestaria ante la caida de ingresos. Los distintos grupos municipales llevan grupos intentando obtener la información sobre los recortes -ante la falta de transparencia de Colau- para apuntarse el gol. Pero, por ahora, ha sido el PSC quien se ha llevado el gato al agua. Tras más de 30 años gobernando en la ciudad -junto a un año y medio este mandato- en muchos despachos las influencias de la rosa socialista todavía persisten. 

El líder de los socialistas en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha denunciado que los comuns recortarán entre 2018 y 2019 unos 107,5 millones de las inversiones previstas, 21,1 millones este año, y 86,4, en 2019. "Afectará a un 30% del total de las inversiones del mandato", afirma el concejal del PSC. El total de las inversiones municipales para estos dos años es de 367,1 millones.

SIN RECORTES EN SEGURIDAD

El PSC ha tenido acceso a una información que desglosa con muchos detalles los recortes previstos por el gobierno de la ciudad. Una de las partidas presupuestarias que se verá más afectada será la de derechos sociales, con 39,5 millones entre 2018 y 2919. Otros recortes importantes los sufrirán el área de Ecología Urbana, que ejecuta buena parte de las obras públicas de la ciudad, con 34,4 millones, y el departamento de Derechos de la Ciudadanía y Participación, con casi 25 millones. Seguridad y Prevención no tendrá pérdidas, pero la inversión prevista es ridícula: 1,1 millones.

Entre los distritos de la ciudad, las zonas que se verán más afectadas por la falta de planificación de Colau son, por este orden, Sant AndreuSants-Montjuïc y Nou Barris. Las partidas que se recortan están incluidas ya en cada área municipal, pero sobre el terreno se concretarán en los tres distritos citados en más de 13 millones cada uno entre este año y 2019. Según Collboni, que ha comparecido ante la prensa junto a la regidora Montserrat Ballarín, estos recortes se podrían empezar a aplicar en septiembre. En Ciutat Vella, con un grave problema de convivencia y seguridad por los narcopisos del Raval, los recortes ascenderán a 8,4 millones.

RESPUESTA DEL GOBIERNO

Según fuentes municipales del gobierno de Colau, el exhaustivo documento presentado por Jaume Collboni a la prensa "está desfasado" y se hizo el último trimestre del año pasado ante la previsión de la caida, en aquel momento, de los ingresos de la plusvalía en un 40% y la grave situación de inestabilidad política. Las mismas fuentes aseguran que el informe es uno de tantos que elabora la gerencia de Economía y que, en ningún caso, responde a las previsiones actuales.

Según el Ayuntamiento, la mayoría de ingresos suben, y solo admite una bajada de las plusvalías, un impuesto que, a su parecer está "sujeto a la situación económica, política y al compartamiento del mercado inmobiliario. El gobierno de Colau también califica de "situación jurídica inestable" la sentencia del Tribunal Constitucional, que ha cambiado los criterios de recaudación de este impuesto y redujo los ingresos para todos los municipios por este concepto. La teniente de alcaldía, Janet Sanz, se ha referido a este impuesto en la comisión municipal y ha recordado que recientemente el Supremo "ha reconsiderado" la sentencia del Constitucional. Para los comuns, el Estado debe compensar los ingresos perdidos. 

ACTUALIZADO A 15 DE JUNIO

Desde el PSC se niega que el documento sea antiguo y se asegura que está actualizado a 15 de junio, hace menos de un mes. Además, fuentes socialistas recuerdan que cuando el gobierno de Colau dice que se hizo este documento, el último trimestre del año pasado, el PSC todavía estaba en el gobierno -la ruptura se produjo en noviembre- y no tenía constancia de esta previsión de recortes. Las mismas fuentes indican que los socialistas gobernaban en el Eixample, Sarrià-Sant Gervasi y Sant Andreu y que en ninguno de los distritos estaba previsto poner en marcha recortes.

El gobierno de Colau ha calificado de "alarmista" la cifra de 107,5 millones de recortes presentada por Collboni y ha asegurado que en caso de caida de ingresos se harían reajustes, pero en ningún caso se llevarían a cabo recortes en prestaciones sociales ni se dejarán de hacer proyectos, algo que Sanz ha reiterado en comisión. Para el gobierno de Colau, el reajuste es, simplemente, cambiar un pequeño proyecto de pavimentación de fecha de ejecución.

Fuentes municipales han asegurado que "al PSC le cuesta asumir que Barcelona es una de las ciudades más solventes del Estado". Lo cierto es que con los socialistas en el gobierno de la ciudad, las cuentas municipales estaban saneadas, al igual que durante el mandato de Xavier Trias, con la regidora Sònia Recasens al frente de las finanzas municipales. El gobierno de Colau afirma que durante este mandato el superávit municipal se ha reducido "prácticamente a cero" y que se está luchando como en ninguna otra ciudad contra el fraude social, algo que ha permitido aumentar la inversión social.