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Un grupo de letrados de la Comisión de Protección de los Derechos de los Animales (CPDA) del Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB) ha lanzado un duro comunicado este viernes en el que acusa al Ayuntamiento de Barcelona durante el mandato de Ada Colau de haber ordenado sin justificación la muerte de más de 50.000 animales.

Según siete miembros de la Junta de Gobierno de esta Comisión, Magda Oranich, Carles Soliva, Josep Maria Santacana, Yolanda Valbuena, Anna Maria Pibernat, Anna Mulà y Eva Diaz, la "nefasta gestión" del Ayuntamiento de Barcelona desde hace tres años -el tiempo que lleva Colau gobernando- "ha costado la vida a más de 50.000 animales entre perros, gatos, animales del zoo, aves urbanas y jabalíes". Esta comisión del ICAB ha catalogado de "cortina de humo" la política animalista del consistorio en este mandato.

SOTA

Respecto a la gestión del caso Sota, la perra asesinada de un tiro disparado por un agente de la Guàrdia Urbana de Barcelona en la plaza Espanya, este grupo de abogados ha denunciado que el consistorio barcelonés "no cumple con la obligación legal de abrir un expediente sancionador" en el caso de la perra muerta de un disparo por un policía local. "El Ayuntamiento de Barcelona se niega ahora a incoar un expediente administrativo sancionador donde se puedan practicar de forma objetiva y sin manipulación las pruebas del caso de la perrita Sota, negando el derecho a las asociaciones proteccionistas a tener audiencia a la práctica de pruebas tan importantes como la necropsia del cadáver o las imágenes de las cámaras de seguridades colindantes al lugar de los hechos, obstruyendo de esta manera las garantías de un proceso legal", aseguran en el comunicado recogido por la agencia EFE.

En la misma línea, este grupo de abogados del ICAB asegura que el Ayuntamiento "se ha negado reiteradamente a escuchar a las asociaciones proteccionistas cuando denunciaban las actuaciones arbitrarias que algunos policías locales venían aplicando en situaciones de personas vulnerables que viven en la calle y cuya única familia y único apoyo emocional es el animal que les acompaña a todas partes".

ANIMALES ATADOS

"Lejos de ayudar a estas personas, el Ayuntamiento prohibió que los perros fueran sin atar y dio instrucciones a la Guardia Urbana de perseguir a los propietarios, sin ninguna consideración por las situaciones de las personas sin techo", apunta el comunicado, en el que los letrados expresan que "este fue el detonante que el policía local usó para increpar al chico y en lugar de darle ayuda -como es obligación de un agente de la autoridad municipal ante una persona en situación de vulnerabilidad-, le abucheó y presuntamente golpeó y mató a la única familia y apoyo emocional que tenía".