El gobierno de Ada Colau no contempla la retirada del premio Ciutat de Barcelona a Ciutat morta. Fuentes del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB), dependiente del Ayuntamiento, indican que no hay prevista ninguna acción para sacar el galardón. "Las bases no contemplan ningún supuesto de anulación". La respuesta del ICUB a una pregunta de Metrópoli Abierta llega después de que se hayan multiplicado las peticiones tras la sentencia por asesinato contra Rodrígo Lanza, uno de los protagonistas del documental.  

A lo largo de los días, este medio ha recogido las opiniones del teniente de alcaldía de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, y del exalcalde Jordi Hereu. Ambos se han posicionado favorablemente a quitar el galardón a Ciutat morta, que relataba un complot policial, judicial y político contra cinco jóvenes a los que se acusó de dejar en silla de ruedas a un agente de la Guardia Urbana, Juan José Salas, durante una actuación policial durante una fiesta en una casa okupa en Ciutat Vella el 4 de febrero de 2006. También los sindicatos del cuerpo han valorado como necesario la retirada de la distinción. El caso es conocido como 4F

7.000 EUROS DE PREMIO

Según el ICUB, los premios son concedidos a través de un jurado independiente que toma las decisiones siguiendo criterios artísticos. "Los galardonados reunían todos los requisitos previstos en aquellas bases y el procedimiento se realizó de acuerdo con las mismas". Si la cuestión se plantea en comisión municipal y se vota sacar el premio, la decisión ya no le corresponderá al ICUB, añaden las fuentes.

Como ya ha explicado este medio, este mes de octubre, al menos dos partidos, PP y Ciutadans, llevarán la retirada del galardón a comisión. El concejal del PP, Óscar Ramírez, confirma que su grupo presentará la iniciativa en la comisión de Cultura y lo hará en formato de proposición, es decir que tendrá que ser votada por todas las formaciones políticas. Los populares pedirán la retirada del premio y del montante económico, que era de 7.000 euros. Ciutadans llevará la cuestión de Ciutat morta a la comisión de Presidencia, pero todavía no ha decidido el formato. Si es un ruego no tendrá que ser votado.   

IMPACTO EN LA CABEZA 

A grandes rasgos, en el caso 4F cuatro agentes de la Guardia Urbana intentaron acceder al edificio okupado, cerca del Palau de la Música, para que los ocupantes dejaran de hacer ruido. A la hora en la que los policías intentaban entrar en la casa, llegó un grupo jóvenes que acabó enfrentándose con la Guardia Urbana con palos y piedras, según la sentencia judicial. El agente Salas, de 39 años, recibió un impacto en la cabeza que le dejó tetrapléjico. 

El documental apunta que el impacto que recibió Salas fue una maceta que cayó de la azotea -lo dijo el alcalde Clos en una radio-, y que tres de los detenidos estaban en la calle cuando se precipitó el objeto y otros dos no tenían nada que ver con esa fiesta y fueron detenidos junto al Hospital del Mar. El caso es sumamente complejo y duro. Una de las personas detenidas, Patricia Heras, se suicidó en 2011 durante un permiso carcelario. Lanza pasó cinco años en prisión. 

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