Ada Colau ha admitido este jueves que dos de sus proyectos estrella no verán la luz: ni el tranvía ni la funeraria pública. Que los planes de los comuns no se llevarán a cabo no es ninguna novedad. Sin embargo, es la primera ocasión que la alcaldesa admite en un acto público, una conferencia en el Fòrum Europa, el fracaso de dos de sus promesas electorales. En la misma charla, la regidora ha reclamado centrar la próxima campaña por la alcaldía en Barcelona y abandonar el debate nacional.

De la imposibilidad de conectar el tranvía por la Diagonal este mandato, Colau ha culpado a ERC, mientras que el PSC se ha llevado la críticas de la alcaldesa por negarse a votar favorablemente la creación de la funeraria pública. Según Colau, en ambos casos el trabajo está hecho, pero, como en muchos otras cuestiones, como los presupuestos, los comuns han sido incapaces de alcanzar los acuerdos necesarios para garantizar la viabilidad de los proyectos.  

El tranvía descarriló definitivamente en el pleno municipal del pasado 10 de abril, el mismo día que se tumbó la multiconsulta, de la que Colau no se ha acordado en la conferencia. ERC alegó que no estaba de acuerdo con la gestión planteada, que beneficiaba a una empresa privada, TRAM. TRAM es la corporación que explota el Trambesòs y el Trambaix.

Sobre la funeraria, aunque Colau ha culpado a los socialistas, las discrepancias han sido evidentes con la mayoría de grupos --en especial con ERC--, y el gobierno municipal jamás ha contado con los apoyos necesarios para aprobar la creación de la empresa. A principios de mayo, este medio ya informó de que la funeraria se encontraba en vía muerta.

Colau ha definido este mandato --del que este 24 de mayo se cumplen tres años desde que ganó las elecciones-- como "complicado" por el “bloqueo político” entre el Estado y Catalunya, aunque ha sacado pecho por haber "desencallado" algunos proyectos barceloneses paralizados desde hacía años. La alcaldesa se ha atribuido el mérito del cierre de la cárcel Modelo y su reapertura a la ciudad. Y ha destacado, entre otros logros de su gobierno, la llegada este año del metro al barrio de La Marina, el reinicio de las obras de Glòries, “tras la nueva licitación”, el impulso al Espai Barça, y el acuerdo con el sector de la restauración para modificar la Ordenanza de terrazas.

La edil ha asegurado que su gobierno ha cumplido "más del 70% de programa electoral". Particularmente satisfecha se siente del plan de vivienda, aprobado con el apoyo de varios grupos de la oposición. “Actualmente hay 66 promociones de vivienda pública en marcha en la ciudad. Cuando llegamos, la ciudad tenía 7.000 pisos públicos. En dos mandatos se doblarán”, ha asegurado. Según la alcaldesa, los comuns han invertido 250 millones en mejoras en el transporte público, y en 2030 la ciudad contará con 165 nuevas hectáreas de verde.