El autobús tránsfobo de Hazte Oír no es bienvenido en Barcelona. Así lo ha declarado el consistorio municipal que ha mostrado su rechazo a la campaña de la asociación ultraconservadora y ha anunciado medidas para evitar que circule por la capital catalana el próximo 3 y 4 de marzo.

El vehículo, que forma parte de una campaña contra los niños transexuales, muestra un anuncio en sus laterales donde se puede leer: “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen”. Una polémica acción que ha indignado al consistorio, a la oposición y a la opinión pública.

Por ello, la concejal de Feminismos y LGTBI de Barcelona, Laura Pérez, ha explicado este martes que, a través de la Guardia Urbana, se ordenará la detención del vehículo para evitar que circule por el centro de la ciudad. Además, se prevén multas que pueden ir de los 600 euros (si se aplica la ley de publicidad dinámica) hasta los 3.000 euros (por el agravante de menores afectados). "El autobús no tiene permiso para circular por la ciudad, no es bienvenido", ha sentenciado la concejal.

 

 

CIRCULACIÓN VETADA

El consistorio dirigido por Ada Colau se amparará en la ordenanza que regula la publicidad dinámica -la que controla los anuncios en buses y taxis- para sancionar esta acción “por menospreciar a las personas”, según fuentes municipales. El equipo de Colau todavía estudia si podrá requisar el autobús.

"Si llega a Barcelona tendremos que esperar a que haga su actividad para detenerlo y proceder a las sanciones vía ley y ordenanza, por tanto, no podrá circular por la ciudad", ha advertido Pérez.

 

REACCIONES DE LA OPOSICIÓN

El consistorio no es el único que quiere impedir la circulación del bus tránsfobo. El grupo municipal del PSC, dirigido por Jaume Collboni, ha mostrado su indignación a través de sus redes sociales: “No podemos aceptar el autobús de la intolerancia y del odio”. Por su parte, ERC ha pedido acciones contra el vehículo y la CUP animaba por la mañana a los ciudadanos a movilizarse para impedir su paso.

Pero la indignación traspasa las cuentas de Twitter y las declaraciones oficiales. Antes de conocer la decisión del consistorio, entidades sociales han organizado una asamblea en el edificio del Raval de la Universitat de Barcelona para decidir cómo evitar la circulación del bus de la polémica. Por su parte, la Asociación de familias de menores transexuales en Barcelona ha tachado de inaceptable este tipo de acciones y ha exigido una legislación "más dura" para regular la propaganda que incita al odio. La entidad estudia emprender acciones legales contra Hazte Oír.

 

POLÉMICA MÁS ALLÁ DE BARCELONA

El Ayuntamiento de L'Hospitalet de Llobregat, donde también prevé circular el autobús, ha reconocido que no puede impedir su paso por las calles de la ciudad, pero ha subrayado que sí que puede evitar que se detenga y que use la megafonía "para difundir sus mensajes discriminatorios".

Un clamor político y social que se extiende a Valencia, País Vasco y Madrid. La alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, así como la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, han mostrado su rechazo a la campaña. Ahora el gobierno municipal busca medidas para bloquear una acción públicamente repudiada.