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Los problemas económicos que arrastra desde hace tiempo el circuito de Barcelona-Catalunya, que se encuentra en el término municipal de Montmeló, vuelven a amenazar al sistema de seguridad que debe ponerse en marcha para los grandes eventos, como el mundial de Fórmula 1 o el de MotoGP.

Los representantes de los vigilantes de seguridad consideran que la retribuciones que perciben están por debajo de lo que marca la Generalitat y exigen a los responsables del circuito que adapten los precios que pagan a la legislación vigentes.

Además, los vigilantes recriminan a los gestores del circuito, según publica Crónica Global, que para ahorrar dinero traspasan a los contratados eventuales para los eventos las tareas que corresponden a los vigilantes de seguridad. De hecho, determinadas tareas deben ser llevadas a cabo por personal especializado y no pueden ser encargadas a los trabajadores contratados eventualmente que no tienen ni la preparación ni los conocimientos para desarrollar tareas específicas de seguridad.

LAS COLAS QUE VIENEN

Además, apenas queda tiempo para solucionar el problema. En apenas tres semanas el circuito acogerá la cita más importante del año, el mundial de Fórmula 1. Y si el año pasado el conflicto generó largas colas en los accesos al circuito por este mismo asunto, la previsión apunta a que este año las largas colas volverán a ser protagonistas.

Y lo mismo puede pasar un mes después, cuando sea el Mundial de MotoGP el que se dé cita en el trazado barcelonés.

RECORTE DE SUBVENCIONES

Sin embargo, el problema económico es de difícil solución, sobre todo tras la retirada de la subvención de 1,5 millones de euros que el Ayuntamiento tenía presupuestada para este año. Unos gastos opacos de medio millón de euros han hecho que el consistorio que preside Ada Colau haya decidido paralizar la entrega del dinero hasta que se resuelvan las dudas existentes por ese concepto.