El proveedor más potente del Ayuntamiento de Barcelona por volumen de dinero adjudicado fue el Banco Santander, según los propios estadillos internos municipales. La entidad de los Botín facturó al consistorio barcelonés más de 11,8 millones de euros durante el pasado ejercicio. Sólo un puñado de privilegiadas empresas, no obstante, superan la barrera de los 3 millones de euros de facturación anual con el consistorio barcelonés.

Es cierto que el contrato del nuevo bicing supuso para la unión temporal de empresas Pedalem Barcelona (formada por la Compañía Española de Servicios Públicos Auxiliares, Cespa, y PBSC Urban Solutions Inc) que se lo adjudicó casi 163 millones de euros, pero ése es un contrato a diez años: cada empresa debería recibir en esos 10 años algo más de 80 millones, lo que representa más de 8 millones anuales. El Banco Santander, no obstante, facturó sus casi 12 millones de euros en un solo contrato anual.

El segundo contrato individual en importancia fue para Serveis Integrals Manteniment Rubatec, que se llevó 8.060.000 euros para las “obras de mantenimiento de las estructuras viales, elementos urbanos y espacios singulares de la ciudad de Barcelona. Este contrato llevaba una cláusula por la que la compañía debía fomentar el “empleo de personas con dificultades particulares de inserción laboral en el mercado laboral”. Esta misma compañía, según consta en el listado de proveedores del consistorio tuvo otros 9 contratos públicos municipales por un monto total de casi 1 millón de euros.

7,6 MILLONES EN LUZ

La compañía de la luz es otro de los agujeros de gasto que tiene el consistorio: en el 2018, pagó a Endesa Energía un total de prácticamente 7,6 millones de euros. En los listados internos municipales no consta, sin embargo, que Cruz Roja Española es uno de los principales proveedores de servicios, con una facturación de 7,2 millones de euros el año pasado. Sant Joan de Déu Serveis Socials también ganó un concurso de casi 4 millones de euros.

Más de 4,8 millones de euros en 16 contratos se llevó también la compañía Progess Projectes i Gestió de Serveis Socials, una firma dedicada a la promoción y gestión de iniciativas sociales, educativas, de ocio, culturales o de salud tendentes a la mejora del bienestar social.

Esta empresa es la que gestiona, por ejemplo, un edificio municipal en Poblenou, en la calle Àlaba, así como el comedor social de éste (con una capacidad para 80 personas a mediodía y 20 personas en el comedor nocturno), así como los alojamientos del inmueble. Por este servicio, por ejemplo, acaba de firmar un contrato a dos años por más de un millón de euros. La empresa, fundada en 1992, está presidida por José Giménez Castillo.

Hace poco más de un año, una veintena de trabajadores subcontratados de Progess que estaban en el Patronato Municipal de la Vivienda fueron recolocados por el Ayuntamiento en la Societat Municipal Barcelona Gestió Urbanística. En el año 2015, esta empresa facturaba al Ayuntamiento 1,9 millones. El año pasado, las facturas se incrementaron hasta llegar a más de 4,8 millones.

EQUIPAMIENTOS DE LOS URBANOS

La firma gallega Sagres es otra de las privilegiadas en tratar con el Ayuntamiento de Barcelona. Especialista en vestimenta, esta empresa de Redondela (Pontevedra) firmó dos contratos en 2018 por un monto total de prácticamente cuatro millones de euros, según consta en el listado de proveedores del consistorio. Sagres, cuyo apoderado es Eduardo López, se hizo también con el suministro de vestimenta de la Guardia Urbana.

Estos suministros le reportaron, al margen, 138.000 euros, al adjudicarse dos lotes del contrato (por 975 polos, 75 camisas de manga corta y 245 impermeables). También surtió de chaquetones polares al Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS), aunque este contrato, firmado en el mes de febrero del pasado año le supuso sólo 20.663,41 euros.

La firma Thyssenkrupp Elevadores SL, con sede en Madrid y dedicada al mantenimiento de ascensores y elevadores, también figura entre los principales proveedores de servicios municipales. El año pasado, firmó dos contratos con la Administración local barcelonesa que ascendieron a 3.389.518,33 euros.

Otro de los grandes proveedores del consistorio barcelonés es el grupo Havas Media, controlado por la familia Rodès y presidido por Alfonso Rodès Vila. Durante el 2018, esta potente holding de la publicidad se hizo con una veintena de contratos por un valor global de algo más de 3,2 millones de euros. Havas Group. En octubre del año pasado, el grupo inició un expediente de regulación de empleo que podría afectar a un 15% de su plantilla (cifrada en unos 800 trabajadores), tras perder a su principal cliente, El Corte Inglés, a partir del 1 de enero de este año.

Este holding trabaja también para la Generalitat y ha participado en la distribución en medios de campañas sobre turismo, residuos o la Grossa de fin de año.