Los alquileres se disparan en Barcelona. Las distancias entre los distritos más pudientes y los más modestos son enormes y la palabra gentrificación, desconocida para una gran mayoría no hace tantos años, forma parte del día a día de los barceloneses. En la Ciudad Condal, un piso de alquiler en Sarrià-Sant Gervasi cuesta el doble que uno en Nou Barris, según el segundo Barómetro de Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

Los vecinos de Sarrià-Sant Gervasi que viven de alquiler pagan 1.049,3 euros de media. El segundo distrito más caro es el Eixample (887,8 euros de media), seguido de Les Corts (790,8), Gràcia (780,8) y Sant Martí (776,9).

Mucho más baratos están los alquileres en Ciutat Vella (649,1 euros), Sants-Montjuïc (624,5) y, sobre todo, en Nou Barris (571,4).

LA EDAD Y EL TRANSPORTE INFLUYEN

El importe medio de los alquileres en Barcelona, según el Barómetro de octubre, es de 776 euros. El precio varía en función del barrio y la edad. Las personas mayores de 75 años (503,1 euros) y los jóvenes de 18 a 24 años (661,8 euros) son quienes asumen unos arrendamientos más económicos. Los habitantes de 45 a 54 son quienes pagan más: 831,1 euros de media.

El estudio demoscópico también certifica que los barceloneses que pagan un alquiler mensual más alto son los usuarios del coche (944 euros). Los importes más bajos corresponden a quienes se desplazan por la ciudad en bicicleta (718,2) y metro (742,2).

CAMBIO DE RESIDENCIA

Los ciudadanos que se plantean un cambio de residencia a otro barrio de Barcelona (814,2 euros) o fuera de la capital (875,0 euros) pagan un alquiler mensual superior a quienes no sopesan un traslado (731,7 euros).

La percepción de mejora de la ciudad en los últimos tres años se correlaciona con el importe de alquiler mensual satisfecho. El importe medio es más alto cuanto mayor es la sensación de mejora.

Major de Sarrià es la principal vía del barrio / HUGO FERNÁNDEZ
Calle Major de Sarrià

El alquiler mensual más alto correspondería a una persona que reside en Sarrià-Sant Gervasi, de estatus alto/medio alto, y en su hogar vivirían cuatro o más personas.

LAS PERSONAS MAYORES

El perfil de los que pagan un alquiler mensual más bajo sería el de una persona mayor de 75 años, vecino de Nou barris y de un estatus medio bajo/bajo que vive solo.

El 69,8% de los residentes en Barcelona vive en una vivienda en régimen de propiedad (el 49% con la propiedad ya pagada y el 20,8% atiende los pagos de una hipoteca u otro tipo de crédito) y un 28,3%, de alquiler.

Los barceloneses puntúan con un 4,2 las políticas de vivienda de Colau, que en la campaña electoral de 2015 prometió la construcción de 4.000 viviendas sociales y apenas cumplirá una tercera parte de su compromiso.

La subida de los precios y la inestabilidad política que vive Catalunya explican que el 27% de los vecinos de Barcelona sopesen un cambio de vivienda.

MALESTAR CON COLAU

En octubre, el 65% de los barceloneses están descontentos con la gestión de Colau, ocho puntos más que en junio de 2018. La inseguridad y la suciedad son, actualmente los problemas que más preocupan a los barceloneses. Uno de cada tres habitantes denuncia que ha sufrido algún acto delictivo en los últimos tres años.

Agresión con una espada en la calle de Carretes del Raval
Agresión con una espada en el Raval

Colau tampoco ha sabido gestionar la proliferación de nuevos conflictos en Barcelona como la proliferación de narcopisos en el Raval, el top manta y la invasión de patinetes en el espacio público.

LA MALA IMAGEN DE LA GUÀRDIA URBANA

El turismo, en cambio, ya no suscita tanto rechazo en Barcelona. Este problema es percibido mayoritariamente en Ciutat Vella y Eixample, sobre todo en las calles próximas a la Sagrada Família.

El estudio demoscópico también analiza la valoración de los barceloneses sobre los servicios públicos. Los mejor considerados son los mercados municipales, el metro y el suministro del agua. Las peores notas son para la Guàrdia Urbana y la limpieza.

Los resultados obtenidos en esta encuesta del Centre d'Estudis Sociològis sobre el grado de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 8 y el 17 de octubre de 2018.