Un 98% de los vecinos de Nou Barris asegura que, probablemente, utilizaría el servicio del dentista municipal si se pusiera en marcha. Así se desprende de una encuesta que el Ayuntamiento de Barcelona ha realizado para justificar el impulso de la inciativa si consigue el respaldo de la mayoría de los grupos del consistorio. El mismo sondeo dice que en el conjunto de la ciudad, el 80% de los ciudadanos podría hacer uso del dentista.

La encuesta también dice que el 94,3% de los barceloneses consideran que ir al dentista es caro o muy caro, el 95,6% está a favor de que la sanidad pública ofrezca este servicio y ven con buenos ojos  el proyecto municipal y el 95,9% considera que los precios tendrían que estar ajustados a los costes. La comisionada de Salud, Gemma Tarafa, ha recordado que un 12% de los barceloneses no pueden ir al dentista por los elevados precios de las intervenciones.

A VOTACIÓN, EL MARTES

El pasado 10 de enero, la alcaldesa Ada Colau informó de las intenciones del Ayuntamiento de poner en marcha un dentista municipal, una iniciativa pionera en España. A punto de acabar el mandato, los comuns quieren aprobar el proyecto para poder exhibirlo como uno de los pocos logros de estos cuatro años de gobierno. Con este objetivo, Colau llevará el tema a la comisión de Derechos Sociales del próximo martes y al pleno del día 29 de marzo, el penúltimo o último del mandato, a dos meses de las elecciones.

En su primer paso por la comisión, el 15 de enero, la iniciativa logró un cinco pelado. Fue aprobada con los votos favorables de Barcelona en Comú, ERC, PSC y los regidores no adscritos, Gerard Ardanuy y Juanjo Puigcorbe, mientras que PDeCAT, PP y Ciutadans se opusieron. Pese a apoyar la propuesta, socialistas y republicanos tildaron el proyecto de electoralista e inmprovisado. Este mes de marzo, los votos de PSC y ERC serán claves para que el dentista municipal salga adelante.

36.000 PACIENTES AL AÑO

A falta de cinco días para la comisión, ni PSC ni ERC han garantizado el voto afirmativo al proyecto. Fuentes socialistas han asegurado que todavía no se han sentado a tratar los temas de las comisiones y desde el partido de Ernest Maragall dicen no haber tomado todavía una decisión.

De prosperar la iniciativa, Tarafa ha precisado que el dentista municipal podría atender, cuando esté en funcionamiento al 100 por 100, a unos 36.000 pacientes anuales a precios de coste. La intención del Ayuntamiento es abrir dos clínicas que se ubicarían en alguno de los cuatro distritos con mayores problemas sociales de la ciudad: Nou Barris, Ciutat Vella, Sant Martí o Sant Andreu. La primera opción es abrir una de las clínicas en Nou Barris, el distrito más pobre de Barcelona.

El gerente económico del Ayuntamiento, Jordi Ayala, ha dicho que cuatro colegios profesionales han presentado alegaciones al proyecto. Se trata del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña, el Colegio de Protéticos Dentales de Cataluña, el Sindicato de Médicos y el sector odontológico de PIMEC.

PUBLICIDAD ENGAÑOSA

El Ayuntamiento asegura que ha aceptado un 65% de las alegaciones presentadas, entre ellas que las clínicas abran en algunos de los distritos más pobres y establecer un sistema de tarifación social para los principales tratamientos restauradores. A este sistema se podrían adherir voluntariamente otras clínicas dentales de la ciudad.

En enero, tras hacer pública las intenciones del Ayuntamiento, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Catalunya (COEC) denunció la falta de diálogo del gobierno municipal con el sector para poner en marcha la iniciativa y acusó a Colau de "hacer publicidad engañosa" y de falta de rigor. 

Según el Ayuntamiento, la Autoritat Catalana de la Competencia ha emitido también un informe favorable al proyecto de Colau. El organismo entiende que la puesta en marcha del dentista municipal permitiría acceder a los servicios odontológicos a personas que ahora por los elevados precios no pueden.