El Ayuntamiento de Barcelona tiene cien cargos de confianza que cobran alrededor de 5,4 millones brutos al año. Los trabajadores son escogidos a dedo por cada partido, pero el nombramiento requiere de la firma de la alcaldesa, Ada Colau. Son contratados, teóricamente, por un mandato, aunque pueden ser destituidos en cualquier momento. Los datos sobre estos empleados, conocido como personal eventual, son de obligada difusión. El nombre, el partido, el currículum y el salario figuran en la página de transparencia del consistorio [ver aquí]. El listado puede sufrir variaciones si alguna persona es despedida o se va.

Todas las formaciones políticas tienen en nómina varias de estas personas. El número del personal eventual que puede tener un ayuntamiento como el de Barcelona viene limitado por ley. La gran mayoría de estos cargos de confianza son asesores. El número de cargos que tiene cada partido varia en función de los resultados electorales, las negociaciones con el gobierno de turno en el inicio del mandato y la categoría profesional (que determina lo que cobran estas personas junto al tipo de jornada), explican fuentes municipales.

En Barcelona, los sueldos oscilan entre los 22.148 euros, que tienen varias personas de distintos partidos, y los 85.582 euros que recibe el director de alcaldía, el periodista Àlex Masllorens. La media de los salarios se sitúa en torno a los 54.000 euros brutos anuales. La percepción económica varia en función del nivel de asesor, aunque 48.569, 55.602 y 66.693 son algunas de las retribuciones que más se repiten. El sueldo lo paga el Ayuntamiento, aunque sale de la partida presupuestaria que tiene asignada cada formación.

DE COMUNES A POPULARES

Entre las personas que están en nómina municipal figuran el exportavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), Carlos Macias (55.602), a quien Colau ya fichó en el mandato pasado tras criticar la política de vivienda del consistorio; el jefe de gabinete del presidente del PP catalán, Eduardo Bolaños (66.693 euros), y el exconsejero técnico del distrito de Horta-Guinardó por los comunes, Pau González Val (55.602).

Ada Colau y Jaume Collboni, durante la presentación del pacto de gobierno / EFE
Ada Colau y Jaume Collboni, durante la presentación del pacto de gobierno / EFE

También están entre estos cargos de confianza el exdirector adjunto de El Periódico y exdirector de comunicación del Barça, Albert Montagut (ahora en Barcelona pel Canvi, con Manuel Valls), que cobra 66.693 euros; la pareja del exteniente de alcaldía Gerardo Pisarello, Vanessa Valiño (55.602), el exregidor de ERC Xavier Florensa (55.602), y el número 9 en la lista del PSC en las pasadas elecciones municipales, Joan Ramon Riera (66.693), que no fue elegido regidor por escasos votos.

El gobierno municipal de Barcelona en Comú y PSC obtuvo en las pasadas elecciones del 26 de mayo 18 regidores -10, los comunes, y ocho, los socialistas- y se reparte 61 funcionarios eventuales entre la dirección de alcaldía, el departamento de prensa y las seis tenencias de alcadía y concejalías, según el listado de cargos vigente en el momento de confeccionar este artículo. Una docena de estos empleados están adscritos directamente a alcaldía, es decir que dependen de Colau. ERC, el partido que ganó los comicios con el mismo número de regidores que Barcelona en Comú pero con un mayor número de votos, tiene 13 asesores.

El resto de partidos de la oposición, Junts per Catalunya, Ciutadans, Barcelona pel Canvi y PP, se reparten casi todos los restantes cargos de confianza. Junts per Catalunya tiene nueve; Ciutadans, seis; PP, seis, y Barcelona pel Canvi, cuatro. La síndica de greuges de Barcelona, ahora Maria Assumpció Vilà, también tiene asignado desde hace años uno de estos funcionarios eventuales.

Junts per Catalunya obtuvo en los pasados comicios cinco concejales; Ciutadans -tras la escisión con Valls- se quedó con cuatro, y Barcelona pel Canvi tiene dos, al igual que el PP. Algunos partidos con igual número de regidores tiene un número distinto de asesores porque el personal cobra más o menos, en función de la categoría profesional, lo que hace que se puedan contratar a más o menos personas.