Las tortillas del bar más emblemático de Sant Antoni

Las tortillas del bar más emblemático de Sant Antoni La Principal

Gastro

El histórico bar del centro de Barcelona que arrasa con sus tortillas a precios asequibles

Este local ha sido un silencioso testigo de los cambios urbanos en la capital catalana durante 120 años

10 marzo, 2024 22:20

En Barcelona hay un bar con 120 años de historia que ha sido testigo de los cambios urbanos de la ciudad. Este local, que casi todo el mundo conoce, prepara una serie de deliciosas tapas, pero destacan por encima del resto sus sabrosas tortillas.

Este establecimiento se denomina La Principal y está ubicado en Sant Antonien la confluencia de Sepúlveda con Muntaner. Desde las charlas matutinas entre los clientes veteranos hasta las animadas conversaciones de los universitarios durante el día, y finalmente, el bullicio de los jóvenes que acuden por la noche para disfrutar de unas copas, cada momento del día encuentra su lugar en La Principal.

Multitud de opciones

La versatilidad de este lugar es asombrosa; ofrece café y tortilla al amanecer, almuerzos rápidos y boquerones al vinagre al atardecer, y por la noche, se transforma en un espacio para copas y vinos que atrae a los noctámbulos.

La Principal tiene un horario amplio, abriendo sus puertas de lunes a domingo con jornadas extendidas, exceptuando días específicos como la cena de empresa, el día 1 y la nochebuena. Durante la semana, funciona desde las 7:00 horas de la mañana hasta la medianoche, mientras que los viernes y sábados prolonga su horario hasta altas horas de la madrugada, cerrando a las 2:30 horas.

La Principal, el bar centenario de Sant Antoni

La Principal, el bar centenario de Sant Antoni La Principal

Historia

A pesar de su significativo papel en la historia de la ciudad, La Principal no figura en el registro de los lugares emblemáticos de Barcelona, lo que no disminuye su relevancia como testimonio vivo de la tradición. Es un refugio que lucha por mantener su identidad intacta.

La Principal representa una resistencia silenciosa por preservar la autenticidad en un mundo que evoluciona rápidamente. Es un faro que mantiene viva la memoria de la hostelería barcelonesa, resistiendo a las modas y manteniendo un legado que, aunque no figure en los registros oficiales, es un verdadero patrimonio de la ciudad.