Las chapuzas del urbanismo táctico de Colau parecen no tener límites. Esta vez, en el barrio de Sants, concretamente entre la calle de Vallespir y la calle de Valladolid, han colocado un poste de plástico en medio de un paso de peatones.

No es la primera vez que el Ayuntamiento coloca un objeto en un lugar equivocado. De hecho, durante el pasado mes de junio, el Ayuntamiento se vio obligado a rectificar tras colocar tres pivotes de plástico en la acera para evitar que subiesen las motos.

Fue en el barrio del Guinardó, donde las obras del metro de Maragall (L4) llevan meses afectando a los vecinos de la Rambla de la Muntanya. Desde que iniciaron las reformas, pasan hasta cuatro líneas de autobús de alta frecuencia, concretamente el H6, el D40, el 117 y el N6. Por ello, las motos adelantan por la acera, dificultando la circulación de peatones.

La "solución" del Ayuntamiento fue instalar los pivotes, que los vecinos denunciaron por ser un peligro absoluto para los peatones. "Por aquí no puede pasar ni una silla de ruedas, se quejaban". Ahora, el nuevo obstáculo en el medio del paso de peatones puede suponer "un peligro para invidentes y para todos", denuncian los afectados en las redes sociales. 

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