Los bomberos de Barcelona buscan contrarreloj a un hombre que se encuentra desaparecido tras la explosión en la empresa química Proquibasa, en el polígono industrial de Montsolís, en el barrio de la Verneda. La persona trabajaba junto al lugar en el que se produjo la deflagración, que fue subterránea, ha declarado este miércoles por la mañana el jefe de operaciones de los bomberos de la ciudad, Ángel López.

Por ahora, en el accidente murió un hombre de 47 años y otras 19 personas resultaron heridas leves, que ya han sido dado de alta. La explosión tuvo lugar en un depósito subterráneo de la empresa, en Via Trajana, 50, ha explicado López, que ha añadido que los servicios de emergencia centran los trabajos en la búsqueda del empleado y en contención de los productos químicos vertidos, unas tareas que están controladas. La explosión puedo producirse cuando se estaba realizando pruebas en el depósito para ver si cerraba bien o una prueba de presión que habría salido mal.

SIN NUBE TÓXICA

Fuentes cercanas a la investigación han explicado a Metrópoli Abierta que se cree que el hombre desaparecido pueda estar debajo los escombros. Sin embargo, antes de poder acceder los bomberos tendrán que realizar trabajos de refuerzo de la nave que se encuentra en mal estado. Las mismas fuentes aseguran que el vertido no ha afectado al medio ambiente ni hay presencia de nube tóxica.

Trabajos de los servicios de emergencia en la Verneda / MA
Trabajos de los servicios de emergencia en la Verneda / MA

"El peligro en relación a los productos químicos está controlado, pero el acceso y la búsqueda es complicada por los cascotes y el hormigón acumulado por la explosión. Fue bastante violenta. Se trataba de un depósito enterrado y toda la losa salió volando", ha apuntado el jefe de operación de los bomberos. En la nave había productos muy inflamables, aunque en recipientes relativamente pequeños.

METRALLA QUE PARÓ UN BUS

La explosión fue muy intensa y provocó una onda expansiva de cascotes entre 200 y 500 metros a la redonda. Coches, edificios, restaurantes y un autobús de TMB -que tiene unas cocheras al lado del lugar de la explosión- sufrieron destrozos. Fuentes presenciales han explicado que una lluvia de tornillos de gran tamaño salió disparada e impactó contra el vehículo de TMB, que iba hacia el garaje vacío. Todo el lateral del bus está lleno de pequeños agujeros producidos por los tornillos que de haber impactado en personas podrían haber producido daños irreparables. 

Del total de los heridos, 13 fueron trasladados al Hospital del Mar y los Centros de Urgencias de Atención Primaria de San Martí y Dos de Maig, aunque este miércoles por la mañana todas estas personas ya habían sido dadas de alta. La gran mayoría presentaba policontusiones y las afectaciones respiratorias eran más fruto de las crisis de ansiedad. López ha informado también que equipos de psicólogos están atendiendo a los familiares del fallecido y de la persona desaparecida.

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