¿Comprar o alquilar? Ésta es una de las muchas preguntas que se hacen las personas cuando deciden independizarse. Entre una generación y otra, entre los denominados millenials y los apodados baby boomers ésta cuestión y su respuesta han ido fluctuando, sabiendo que hace treinta años la gente prefería hipotecarse y actualmente los jóvenes apenas se lo plantean.

La generación millenial, que abarca los ciudadanos de entre 25 y 40 años, opta por un alquiler porqué “con sus ingresos es la opción que se pueden permitir”. Así lo señala Ferran Font, director de estudios de pisos.com, tras realizar un estudio sobre cómo ha cambiado la población en materia de vivienda en un período de diez años.

LA GENERACIÓN MILLENIAL

La promoción que alcanza las personas de entre 25 y 40 años tiene en cuenta otras variables a la hora de lanzarse y alquilar un piso a parte del coste de dicho alojamiento. Un ejemplo es la flexibilidad de poder vivir durante un tiempo determinado en un sitio de la ciudad o la permisividad de poder compartir inmueble con compañeros o la pareja.

Una idea muy diferente tienen los baby boomers, los ciudadanos de más de 55 años. Para ellos optar a una hipoteca les resulta -o les resultó en su momento- la opción “más rentable y segura”. Además, muchos de ellos apuntan actualmente que “alquilar un piso es tirar el dinero” y que “pagar una hipoteca es la única opción para optar a una propiedad y lograr la seguridad de tener una casa en propiedad”.

En este sentido, partiendo del gap generacional que hay entre unos y otros, el estudio muestra que los jóvenes se enfrentan a un panorama mucho más complicado que sus padres, teniendo en cuenta la inestabilidad laboral y los sueldos que tienen. Además, la investigación apunta que “la mentalidad y el estilo de vida entre jóvenes ha influenciado en la forma de encarar momentos como la emancipación o la compra de una vivienda”.

ALQUILER VS HIPOTECA

El 37% de los catalanes viven de alquiler y, en Barcelona, la cifra se sitúa en un 38%. Un total del 30% de los ciudadanos está actualmente hipotecado, sabiendo que los hombres apuestan más por el alquiler y las mujeres se atreven con la hipoteca.

De los millenials barceloneses encuestados que viven de alquiler, el 62,7% de ellos señalan que "dentro de diez años su capacidad económica mejorará y podrán optar a adquirir una vivienda de propiedad". Por contra, destacan que “la gran lacra” de la capital catalana es la poca oferta que hay y el elevado coste que exigen los propietarios, motivo por el cual se les va entre un 20 y un 50% de su sueldo en pagar el arrendamiento.

ESTRUCTURA SOCIAL PATRIARCAL

Mari, una millenial de 35 años, destaca en este medio que hace unos treinta años el sistema seguía una “estructura social muy patriarcal” donde lo habitual era tener un trabajo estable, la vivienda junto a la pareja tras pasar por el altar y más tarde formar una familia. Ahora no es así. La joven apunta que ella ha cambiado tres veces de piso en Barcelona y ha sido debido al coste del alquiler. En ningún momento se ha plateado comprarse un piso y mucho menos hipotecarse.

Con ese ejemplo se puede comprobar que el elevado coste de la vivienda, la inminente crisis del sector y la inestabilidad laboral hacen que los jóvenes barceloneses no se planteen arraigarse a una vivienda sabiendo que su futuro económico, social y profesional no está encaminado como sí lo tuvieron los miembros de la generación baby boomers, quienes apuntan que “hace unos años acceder a una vivienda era mucho más fácil”.