Ada Colau está cambiando el uso de las esquinas del Eixample. El Ayuntamiento de Barcelona modifica los chaflanes en los que hay centro escolares para ampliar el espacio destinado a la salida de los alumnos. Entre ellos, el de la Escola Fructuós Gelabert, entre las calles Indústria y Sardenya, en la que estudia su hijo mayor.

El proyecto, denominado Llenemos de vida los entornos escolares, implica la desaparición de plazas de aparcamiento de coches, motos y bicicletas, y su sustitución por un espacio con bancos colocados en forma de gradería con el objetivo de facilitar la seguridad en la entrada y salida de los escolares de los centros.

El consistorio ha puesto en marcha una nueva tanda de modificaciones, tanto en chaflanes como en los tramos de calle en medio de las manzanas de casas, que cuenta con un presupuesto cercano al medio millón de euros, que afecta a ocho centros escolares, lo que implicará cambios en seis chaflanes y en tres tramos centrales. En uno de los centros, las actuaciones se harán tanto en el chaflán como en medio de la calle.

MENOS APARCAMIENTOS

La adjudicación de estas obras de remodelación de la vía pública va a suponer, para los vecinos, la desaparición de las zonas destinadas para aparcar los vehículos.

La reforma de tramo del IES Poeta Maragall acabará con varias plazas de aparcamiento
La reforma de tramo del IES Poeta Maragall afectará a varias plazas de aparcamiento

En total, las modificaciones harán desaparecer 30 plazas de aparcamiento, con el agravante de que dos de ellas son aparcamientos para minusválidos, para las que habrá que buscar una nueva ubicación. Del resto de las plazas, 13 corresponden a zona verde, prioritaria para los vecinos, y 8 corresponden a zona azul.

A estas hay que unir tres zonas triangulares para aparcamiento de motos, más ocho plazas para vehículos de dos ruedas, además de dos triángulos y cuatro plazas de aparcamientos para bicicletas.

ESCUELAS ESCOGIDAS

En este proyecto, que ya ha sido licitado, han sido escogidos ocho centros. Curiosamente, uno de ellos es la citada Escola Fructuós Gelabert, en la que estudia el hijo mayor de la alcaldesa.

El resto de los centros que han entrado en esta fase del proyecto son la Escola Ramon Llull, en la esquina entre Consell de Cent y Sardenya la Escola Concepció, en la manzana de las calles València, Bruc, Aragó y Girona, el IES Jaume Balmes, en Consell de Cent con Pau Claris, la Escola Fructuós Gelabert, el CEIP Mallorca, en Villarroel con Londres, la Escola Joan Miró, en Enteça y Diputació, el Institut Ernest Lluch, en Vilarmaí con Diputació, la Escola Tabor, en Cartagena con Provença, y el Institut Poeta Maragall, en la calle Provença con Enric Granados.

La reforma del chaflán de la Escola Mallorca acabará con el aparcamiento de coches y bicis
La reforma del chaflán de la Escola Mallorca acabará con el aparcamiento de coches y bicis

El Institut Poeta Maragall tiene entrada y salida por un chaflán, aunque la puerta principal está situada en medio del tramo de la calle. En este caso, la reforma contempla la desaparición de una zona de aparcamiento para motos, cuatro plazas para coches y una zona de parking para bicicletas.

En este caso, el coste del proyecto que afecta a este centro escolar es de casi 38.000 euros. Del resto de las actuaciones destacan los más de 88.000 euros de CEIP Mallorca o los más de 66.000 el Institut Poeta Maragall.

Los chaflanes son un elemento distintivo de Barcelona desde el desarrollo del plan Cerdà, muy reconocido por los urbanistas más prestigiosos de todo el mundo. Este plan supone cargarse la esencia del diseño del arquitecto Ildefons Cerdà, cuya gran aportación fue dibujar la esquina desde el principio de continuidad del movimiento, que ahora se verá afectada por la instalación de estos sistemas que dificultan el giro de los vehículos en estos chaflanes.