La Casa Batlló da un paso atrás. El edificio modernista de Antoni Gaudí perdió 79.000 visitantes el año pasado, lo que significa un descenso de casi el 7%. Según datos de la empresa, en 2018 fueron 1.062.863 las personas que entraron a la obra.

El mejor año a nivel económico para el edificio de Passeig de Gràcia fue en 2016. La Casa registró un incremento superior al 9%. En 2017, por contra, el número de visitantes alcanzó el 8% debido a los atentados terroristas del 17 de agosto y de los hechos del 1-O.

RESTAURACIÓN DEL EDIFICIO

En febrero el edificio modernista de Antoni Gaudí inició los trabajos de restauración con un coste mínimo de 1,3 millones de euros y que espera terminar a finales de mayo o principios de junio, según avanza Expansión.

La Casa Batlló, explotada por una empresa privada, está controlada por la familiar Bernat, expropietaria de la empresa Chupa Chups. En 2017, el edificio modernista de Passeig de Gràcia obtuvo un beneficio de 13,29 millones de euros, tras facturar 27,28 millones, procedentes en gran parte de la venta de entradas.