La Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona iniciará el curso 2020-2021 con una docencia híbrida, pero con los "máximos niveles de presencialidad" que la situación sanitaria permita, según ha informado este miércoles en un comunicado.

El centro educativo realizará enseñanza presencial con todos los instrumentos necesarios para esponjar las aulas y garantizar las medidas que recomiendan las autoridades sanitarias. Entre ellas, reducir el tamaño de los grupos clase, establecer turnos, desdoblar grupos, virtualizar las clases magistrales y adoptar y acondicionar espacios.

LAS CLASES CON GRANDES GRUPOS, ONLINE

La universidad propone hacer a distancia las clases de gran grupo, mientras que sugiere mantener en los campus las actividades formativas en grupos pequeños, donde la presencialidad es "decisiva" para el máximo aprovechamiento del aprendizaje.

Desde la UPF pondrán especial atención en garantizar una experiencia presencial a los estudiantes de primer curso que acceden por primera vez al campus, y todos los alumnos contarán con un plan de aprendizaje que contemplará también el acompañamiento necesario para casos de enfermedad y de imposibilidad de seguimiento de la actividad presencial.

PREPARADOS POR UN REBROTE

La dirección y los equipos técnicos de la universidad, con la experiencia aprendida de la emergencia de este último trimestre, prevén varios escenarios para poder reaccionar rápidamente a eventuales restricciones de presencialidad que la situación sanitaria puede plantear.

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