El Gremio de Hoteles de Barcelona actúa, desde hace años, como uno de los principales lobbies del turismo de la ciudad. La entrada en escena de nuevos actores dedicados al alojamiento turístico han reactivado al gremio, que ha pasado a la ofensiva contra plataformas como Airbnb.

Prueba de ello es el nuevo Foro que ha convocado para el próximo 29 y 30 de abril, bautizado como ReformBnB. El Gremio ha invitado a asociaciones hoteleras internacionales, a representantes políticos y vecinales con la intención redoblar la presión contra Airbnb. Entre los asistentes confirmados, figura el concejal de Turismo, Comercio y Mercados de Barcelona, Agustí Colom. Si bien la relación entre Barcelona en Comú y los hoteleros nunca ha sido buena --la moratoria hotelera impulsada por Colau puso al sector en su contra--, ahora el gremio ve en el Ejecutivo local un potencial aliado en su particular lucha contra Airbnb. 

INTENCIONES DEL 'GREMI'

El director general del Gremi d’Hotels de Barcelona, Manel Casals, manifestó que el acto del próximo fin de semana pretende poner de relieve “que este es un problema global, no de ciudades individuales”, en referencia los daños colaterales ocasionados por los pisos turísticos ilegales. Según él, este tipo de alojamientos ponen “en peligro la calidad y la excelencia del sector”.

Por otra parte, Casals avanzó que el encuentro servirá para exponer información más precisa sobre "la situación actual en las principales ciudades turísticas y de aquellas medidas aplicadas que han funcionado, o no, para dar solución a este problema”. Y no sólo eso, sino que pretenden “concretar una propuesta de “Guidelines” globales para que puedan ser asumidas por las administraciones de todas estas ciudades”. Es decir, incidir en la agenda pública para eliminar a uno de sus principales competidores en el mercado.

FALTA DE REPRESENTATIVIDAD

No obstante, fuentes del sector hotelero barcelonés señalan a este medio que “el Gremi d’Hotels de Barcelona no es una muestra representativa de la opinión y del sentir general del sector”. Y es que algunos hoteles instalados en la capital catalana han encontrado en Airbnb una vía más para el crecimiento de su negocio. En concreto, utilizan esta plataforma para promocionar sus instalaciones, como si de un piso turístico se tratara, para ser visibles ante todos aquéllos usuarios que buscan alojamiento en Airbnb. Lo hacen sobre todo los hoteles boutique, los bed & breakfast y los hostels, cada vez más numerosos entre el sector. Los hoteles “tradicionales”, en cambio, todavía siguen siendo reacios a este tipo de plataformas, de las que prefieren mantenerse alejados. Son precisamente estos hoteles los que dominan el gremio, según fuentes del sector consultadas, que prefieren mantener el anonimato.

De hecho, la estrategia de Airbnb en el último año pasa por ampliar el número de hoteles boutique alojados en su plataforma. Por ello, la compañía adquirió el año pasado la firma HotelTonight, un servicio de reserva de hoteles centrado en viajes de última hora, con el que se facilita la reserva de hoteles boutique, independientes o hostels. 

DESEQUILIBRIOS EN LA OFERTA

Sea como fuere, la guerra abierta entre el Gremi d'Hotels contra Airbnb no soluciona uno de los problemas que afronta el sector turístico en Barcelona, esto es, el mayor crecimiento del turismo frente a la oferta hotelera. Dichos desequilibrios se acentúan sobre todo durante la celebración de grandes eventos, cuyo máximo exponente es el Mobile World Congress (MWC). Este año, por ejemplo, la celebración del macrocongreso del móvil supuso un considerable incremento de los precios hoteleros. Cadenas como Eurostars, NH o el Catalonia Plaza dispararon los precios aprovecharon la celebración del MWC para situar el precio de una habitación muy por encima del doble de lo habitual. El Catalonia Plaza Catalunya lo incrementó en un 622% --de 90 euros la noche en febrero a 650€ durante el MWC--, NH un 826% --de 98 a 907 euros--y Eurostars aumentó sus precios en un 1844%, de 99 euros la noche en febrero a 1925 durante el MWC.