El presidente del Gremi d'Hotels de Barcelona, Jordi Clos, ha advertido que la ciudad está perdiendo al visitante de negocios debido a la marcha de muchas grandes empresas. Según Clos, el equilibrio existente hasta ahora entre turismo de ocio y de negocio ha desaparecido. Además, ha cuestionado que la lucha del Ayuntamiento contra los alojamientos ilegales haya sido realmente eficaz ya que, si bien han bajado radicalmente el número de pisos turísticos ilegales, ha aumentado el número de alojamientos en habitaciones compartidas.

Clos considera que uno de los factores que ha influido en el descenso del turismo de negocios ha sido “la marcha de 6.000 grandes empresas, que ya no hacen aquí sus asambleas ni sus reuniones ejecutivas, etc. Todo eso ha implicado que este tipo de visitante, que en 2014 era el 40 % del total del turismo, ahora ha bajado un 10 %. Y hay que tener en cuenta que este tipo de visitante es de alta calidad y hace un gasto importante. No ha disminuido el numero de pernoctaciones, se ha perdido visitantes de negocios”.

TRAMPAS AL SOLITARIO

Clos ha cuestionado la eficacia de la lucha que se ha hecho desde el Ayuntamiento para acabar con los alojamientos ilegales. Según el presidente del Gremi d'Hotels, “en este caso se han hecho trampas al solitario. Es cierto que se han cerrado muchos pisos turísticos ilegales y aquí el Ayuntamiento ha hecho un gran trabajo. Pero las cifras son las que son. De pisos turísticos ilegales hemos pasado de 4.000 a muy pocos. Pero si miramos los alojamientos de habitaciones compartidas, hemos pasado de 5.800 a 9.500. Lo que hay que hacer es controlar la ilegalidad”.

Por otro lado, Clos ha reconocido que el sector hotelero está empezando a recuperarse de las malas cifras que obtuvo durante la segunda mitad de 2017 y buena parte de 2018, periodo en el que hubo un importante descenso en el precio medio de las habitaciones. “Desde septiembre de 2018, la tendencia volvió a cambiar. Y, por ejemplo, en enero de este año hemos tenido una ocupación del 65 %, un 6 % más que en el enero anterior. Y en febrero, un 4 % más que en el febrero anterior. Además, el precio medio del alojamiento ha sido de 96 euros, tres más que hace un año”.

RETOS IMPORTANTES

Para Jordi Clos, el sector se enfrenta a unos retos muy importantes, entre los que ha destacado “recuperar la calidad del turismo, tanto en referencia a la calidad humana como a la calidad económica, no el turismo que invade zonas de nuestra ciudad con calidad no deseada. Eso comporta aumento de gasto y, además, genera un cambio de tendencia”.

El presidente del Gremi d'Hotel ha pedido un esfuerzo en recuperar el sector cultural en la ciudad, por lo que comporta como atractivo para un turismo de calidad. “Es necesario un trabajo muy profundo en este tema. Ahora mismo la situación es muy precaria y estamos muy lejos de otras ciudades europeas. Aquí hay pocas exposiciones de repercusión internacional”.

También ha pedido que se acabe con el “buenismo que se ha practicado respecto a algunas malas praxis que se hacen en la ciudad. Me refiero a temas como el top manta o la seguridad. Los robos a turistas han aumentado mucho y, además, tenemos el problema de los robos de los relojes. Hay que tener en cuenta que ahora con las redes sociales estos asuntos llegan de inmediato a todo el mundo y es una publicidad muy negativa”.

Por otro lado, Clos se ha referido al regreso de Cabify a Barcelona y ha afirmado que “los visitantes que vinieron para el Mobile se extrañaban mucho de que en una ciudad como Barcelona no funcionaran estas plataformas, cuando en las ciudades de las que venían funcionaba con total normalidad”.