Todo en este viaje es inmenso. Las cifras del crucero que va a dar la vuelta al mundo desde Barcelona son tan descomunales que dejan atónito: 4 meses de navegación, 49 escalas, 32 países por visitar, 5 continentes, 32.260 millas náuticas por recorrer, 3.500 personas en el navío (mil de ellos, de la tripulación), 237 menús diferentes por servir... En fin, una locura.

El MSC Magnifica (sin acento, por que es en italiano) ha zarpado en la tarde de este lunes desde la Terminal C del Muelle Adosado del Port de Barcelona para circundar el globo terráqueo. Aquí, en Barcelona, se han subido a bordo 35 catalanes, de los cuales 30 son de Barcelona, cuatro de Tarragona y uno de Lleida. Todos ellos con un mismo objetivo: dar la vuelta al mundo en barco... y olvidarse de todo lo que dejan en tierra firme.

"Me autorregalo esta vuelta al mundo como viuda alegre”, suelta risueña Maite Contreras, sin duda la más desinhibida de todos los pasajeros que embarcan en Barcelona. “Era un sueño de mi infancia, desde pequeña que lo quería hacer. ¡Me gusta mucho viajar!”.

Contreras es madrileña y está como una niña con zapatos nuevos. “Durante cuatro meses voy a conocer mundo y me lo van a dar todo hecho. ¡Qué más se puede pedir! No tienes que preocuparte de hacer la comida, ni la cama. Además, el barco me parece incluso más cómodo que el tren para dar una vuelta al mundo”.

PAREJAS JUBILADAS

Otros que se embarcan en el MSC Magnifica van en pareja y se lo toman con más relajo que Contreras.

“Es un privilegio y queríamos darnos el gustazo, ahora que yo también me he jubilado”, cuenta Alicia. Marcel, su marido, asiente. Él ya estaba jubilado, y esperaban a estarlo los dos para apuntarse. “Tuvimos que hacerlo hace dos años, porque desde que anunciaron el viaje, en 2016, casi se habían agotado las plazas”.

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Alicia y Marcel, una de las parejas que se han embarcado / MIKI

Son 2.550 las 'plazas' de pasajeros que caben en este descomunal buque de casi 300 metros de eslora y 33 de manga que en su interior oculta, 13 cubiertas, tres piscinas, cuatro restaurantes y un buffet, 17 bares y salones, spas, gimnasios, cine en 4-D, bolera y una sala de billar.

11.000 EUROS, PRECIO MÍNIMO

“Hay muchos precios, dependiendo de lo que el pasajero quiera. El precio base es de 11.000 euros por un camarote individual. A partir de ahí, va subiendo según los extras que se consideren”, apunta Emiliano González, que el año pasado fue nombrado presidente de MSC Cruceros en España. “Hemos decidido apuntarnos a dar la vuelta al mundo porque nos lo pedían nuestros clientes. Así que hace tres años, con una ampliación de nuestra flota, decidimos anunciar que este 2019 daríamos nuestra primera vuelta al mundo”.

En efecto, aunque sí es la compañía de cruceros privada más grande del mundo, la suiza MSC no es la única que tiene barcos que cubren la ruta mundialista. Holland America Line y Costa Cruceros ya la habían puesto en sus programas anteriormente. MSC se une a la lista y coloca a Barcelona en una de las escalas, de las más significativas, de todo el periplo.

“Barcelona era una parada obligada, estratégica, por el atractivo que tiene para el turismo de crucero: es el principal puerto europeo y el cuarto del mundo”, razona González, que delimita en tres palabras a los clientes de esta primera vuelta al mundo: “Conocen lo que ofrece MSC, son repetidores y tienen suficiente tiempo libre”. (Ojo: no dice que sean ricos).

Emiliano Glez MSC
Emiliano González, presidente de MSC Cruceros en España / MIKI

Mientras tanto, el crucero para el año que viene ya está prácticamente lleno. Hará un recorrido distinto (doblar Sudamérica por el Cabo de Hornos). “También estamos comercializando el crucero de 2021, con un itinerario completamente diferente”, apunta González.

BCN, CUARTA ESCALA

Si bien es cierto que los cerca de 300 pasajeros que han embarcado en Barcelona regresarán tras haber cumplido su sueño de dar la vuelta al mundo, Barcelona no es, de hecho, el punto de partida para la aventura. El MSC Magnifica zarpó hace días desde Civitavecchia (el puerto de Roma) y ya ha pasado por Génova y Marsella.

“Nosotros, con ésta, ya será la tercera vuelta al mundo en crucero. O sea, que no nos viene de nuevo”, comenta Emilia. Ella y Paco, su marido, están jubilados. Viven en Tarragona, pero quiere apuntar que ambos son andaluces de nacimiento (de Jaén y Córdoba, respectivamente). “La primera la hicimos saliendo desde Miami y la segunda, ya desde Barcelona, con la naviera Costa”.

Después de Barcelona, el MSC Magnifica pondrá rumbo hacia el Atlántico, donde realizará escalas caribeñas antes de pasar al Pacífico a través del canal de Panamá. Por allí le esperan islas tropicales (desde Tahití hasta Bora Bora) y Australia antes de cambiar, de nuevo, de océano. Esta vez el Índico, que les llevará al Golfo Pérsico (EAU, Omán, Egipto) y, a través del otro gran canal del mundo, el de Suez, de nuevo en el Mediterráneo. Y en casa.

CHEFS E 'INFLUENCERS'

MSC ha querido dar un plus en su debut como crucerista global y, para ello, ha embarcado en el Magnifica dos pluses: reconocidos chefs de cocina y personas 'referentes' (influencers).

La cocina del barco adaptará su menú a la zona del mundo en que se encuentre en cada momento, a fin de hacer experimentar a los pasajeros la comida local. Además, a lo largo de los 4 meses de navegación, podrán probar hasta 237 menús distintos. Entre los chefs reclutados destacan Ramón Freixa (2 estrellas Michelin), Serge Dansereau (Chef del año) o Roy Yamaguchi, hasta un total de nueve.

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Los pasajeros bajan de sus vehículos y se dirigen a la terminal / MIKI

También son 9 los 'influenciadores', que se irán relevando tras vivir cada uno de ellos un tramo diferente del crucero. Se espera de ellos que narren sus experiencias en el barco para que sus seguidores puedan seguirles en las redes sociales. “Crearán historias inspiradas en el concepto 'creado por humanos', conociendo e interactuando con personas locales de los 32 países que visitará el barco, lo que servirá para celebrar la cultura global”.

El MSC Magnifica zarpaba a las 4 de la tarde de este 7 de enero, desde una de las grandes dársenas del puerto de Barcelona. No será hasta dentro de 119 días que sus pasajeros barceloneses -y otros que no lo son- vuelvan a pisar el mismo suelo. Será el 5 de mayo. Hasta entonces, ¡buena singladura!