Tras el reciente conocimiento de los casos de pederastia sufridos por los hermanos Mata, ahora son tres exalumnas de la promoción del '72 las que denuncian las 'praxis' del padre Lluís Tó en el colegio jesuita Sant Ignasi de Barcelona, así como el encubrimiento de la institución para que sus casos se den a conocer.

CULTO Y SEDUCTOR

Gemma, Monserrat y Marta, son los nombres de las tres mujeres que han explicado sus experiencias a El Periódico. Las tres barcelonesas afirman que el perfil de Tó era el de un profesor culto, de labia seductora, que se ganaba la confianza de las familias para que la sospecha no sobrevolara sobre su persona.

HOMENAJEADO

Tras años de actividad, los padres de una niña de 8 años del centro educativo decidieron denunciar la situación, lo que finalizó con el padre Tó condenado a dos años de cárcel. En 1992, su salida de prisión fue acompañada de un traslado a los jesuitas de Bolivia, donde el cura hizo terapia sin mantener contacto con menores.

TOCAMIENTOS EN SU DESPACHO

Las tres exalumnas sufrieron abusos similares en el colegio jesuita de Sant Ignasi de Barcelona. Bajo la excusa de necesitar refuerzo en algunas asignaturas, Tó hacía clases particulares en su despacho, unas lecciones en las que el padre abusaba de las menores mediante tocamientos y con la puerta de su despacho cerrada con llave.

SIN RESPUESTA

Montserrat, una de las menores que fue víctima de los abusos, se reunió con Enric Masllorens, director general de la Fundació Jesuïtes Educació. La contestación recibida fue que “no sabía que iba a hacer la institución para aclarar el encubrimiento” de estos casos de abusos, lo que deja sin respuesta a las víctimas de abusos en el colegio jesuita Sant Ignasi de Barcelona.