El edificio Venus del barrio de La Mina de Sant Adrià de Besòs  / ALBA LOSADA
El edificio Venus del barrio de La Mina de Sant Adrià de Besòs / ALBA LOSADA

Tres años de espera para que los vecinos del edificio 'Venus' tengan nueva vivienda

El ayuntamiento asegura que ya se han establecido contactos con el 55% de los vecinos del marcoinmueble para su reubicación

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Periodista

Los vecinos del edificio 'Venus', un macroinmueble ubicado en Sant Adrià de Besòs, tardarán todavía, como mínimo, tres años más en ser reubicados y poder cambiar de vivienda. 

Los aproximadamente mil inquilinos que residen en los 244 pisos del inmueble llevan, desde principios de los 2000, batallando para que se derrumbe el edificio y se les proporcione una alternativa habitacional ante las pésimas condiciones en la que el edificio se encuentra. Y es que se trata de un edificio expropiado en el que apenas se han hecho reparaciones y mantenimiento.

20 AÑOS DE ESPERA

En su degradado interior, conviven inquilinos, propietarios y arrendadores y algunos llevan casi 20 años esperando una solución que nunca llega desde el consistorio. Al respecto, la alcaldesa del municipio, Filo Cañete, ha asegurado que el ayuntamiento es "empático con la situación, que se ha prolongado demasiado". Es por ello que el municipio levantó una oficina para realojar a los vecinos, un gesto que acogieron con escepticismo.

"Empatizamos mucho con los vecinos y queremos que queden contentos", ha explicado Cañete en relación al proceso personalizado que se está llevando a cabo con cada familia para encontrarles un nuevo hogar adaptado a sus necesidades. Además, explica que ya han establecido un primer contacto con el 55% de los vecinos y que tienen un centenar de casos abiertos.

Interior del edificio Venus / ÁNGELA VÁZQUEZ
Interior del edificio Venus / ÁNGELA VÁZQUEZ

"El derribo del Venus es muy significativo para dar un empuje al Plan de transformación urbanística de La Mina y ver la luz al final del túnel", ha concluido Cañete.

No obstante, la alcaldesa estima que, entre encontrar una solución al tema de la expropiación (que los vecinos han llevado a los tribunales), construir los dos nuevos edificios necesarios para albergarlos y pactar las compensaciones se tardará "unos tres años, aproximadamente", concreta. Además, se da la circunstancia que unos edificios vacíos que el ayuntamiento planeaba ofrecer como alternativa habitacional han sido ocupados por familias vulnerables.

Sobre ellas, la alcaldesa ha dicho que el municipio las atenderá, pero no regularizará las ocupaciones de estas viviendas.

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