Exterior del gimnasio social Sant Pau del Raval / EUROPA PRESS
Exterior del gimnasio social Sant Pau del Raval / EUROPA PRESS

Trabajadores del gimnasio Sant Pau denuncian irregularidades en la nueva directiva

Reprochan el despido "injusto y represivo" de una empleada y la cooperativa pide separar un hecho concreto de reivindicaciones laborales

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Periodista

Trabajadores del gimnasio social Sant Pau de Barcelona denuncian irregularidades en la gestión del espacio por parte de la nueva directiva. El detonante ha sido el despido "injusto y represivo" de una empleada, que era delegada sindical de la CGT entre los trabajadores del gimnasio.

Los empleados del centro del Raval ven el despido como "una negligencia de la actual directiva respecto a sus trabajadores y a los usuarios". Además, suman la causa a las reivindicaciones laborales que creen que no se ha cumplido con la nueva dirección, que asumió el cargo en junio.

PRESUNTA AGRESIÓN VERBAL

Fuentes de la dirección explican que la trabajadora fue despedida por una presunta agresión verbal a una compañera, por la que recibió una denuncia. 

"Estamos dispuestos a hablar de todo pero siempre con respeto, y no solo ha habido una falta de respeto, sino que han habido amenazas y una denuncia de una trabajadora a otra", sostienen. En este sentido, piden separar un hecho concreto de reivindicaciones laborales.

Entrada del Gimnasio Social Sant Pau / CR
Entrada del Gimnasio Social Sant Pau / CR

NINGUNA DENUNCIA 

La trabajadora despedida desmiente que agrediera a ninguna compañera y asegura que no ha recibido ninguna denuncia. Además, ante la protesta de los trabajadores por esta situación, explica que la dirección les ha amenazado con cerrar el gimnasio si no se acepta el despido.

Por estas causas y con la voluntad de garantizar el futuro del proyecto, asegura que la CGT "iniciará las acciones legales y sindicales pertinentes hasta que se respeten los mínimos marcados por la ley".

CRÍTICAS A LA DIRECCIÓN

Los trabajadores acusan a la dirección de cometer irregularidades contra ellos y creen que "las cosas han ido a peor" desde que el exdirector de la cooperativa Ernest Morera dejó el cargo.

Todos ellos coinciden en que el servicio es "extremadamente precario", ya que no hay suficientes toallas, calzoncillos y calcetines. Además, recriminan que los trabajadores tengan que lavar la ropa de los usuarios.

RELACIÓN "CORDIAL" CON EL AYUNTAMIENTO

Por último, la directiva asegura que tienen "relaciones cordiales" con el Ayuntamiento. Según relatan se reúnen de manera fluida y constatan la intención por parte del consistorio de que el proyecto siga hacia adelante.

Por su parte, la comisionada de Acción Social del Ayuntamiento, Sonia Fuertes, ha explicado en la comisión de Derechos Sociales que trabajan en la propuesta de un nuevo proyecto para subvencionar el contrato de emergencia que el gimnasio tiene con el Ayuntamiento por el servicio de duchas –que finaliza el 31 de diciembre–.

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