ARCHIVADO EN:

La primera incubadora europea de alta tecnología se ha puesto en marcha en la sede del Consorci de la Zona Franca. Se trata de una clara apuesta por la tecnología del futuro en la que la 3D Factory Incubator servirá de rampa de lanzamiento para los proyectos de las empresas que se integren en él.

El centro, que actualmente cuenta con unos 600 metros cuadrados de espacio, utiliza las tecnologías más avanzadas en impresión 3D, y en una primera fase contará con unas 30 empresas a las que dará sus servicios, desde el asesoramiento hasta el desarrollo y ayuda a la comercialización de sus productos.

Aunque la mayoría de las empresas que formarán parte de la incubadora en esta primera fase son españolas, también se incorporarán al proyecto empresas internacionales. Las empresas que se integrarán en la incubadora provienen de sectores como la logística, la movilidad, sobre todo del mundo de los drones, y de los bienes de consumo.

TECNOLOGÍA PUNTA

La incubadora contará con maquinaria de última generación en impresión 3D, de seis tecnologías diferentes, además de equipos de postprocesado y control de calidad, software de diseño, espacios de incubación, networking y actividades de formación.

Algunos de los objetos hechos con la impresión 3D / CR
Algunos de los objetos hechos con la impresión 3D / CR

Actualmente, la incubadora cuenta con cuatro impresoras industriales 3D de última generación y 3 mini-impresoras, áreas de post-procesamiento, equipos de metrología y control de calidad.

La nueva incubadora, liderada por el Consorci de la Zona Franca y la Fundación Leitat, cuenta con el apoyo de los fondos Feder, que financia el 50 % del coste de los proyectos que se lleven a cabo.

FUTURO

Aunque la incubadora se ha instalado en la propia sede del Consorci, los planes de futuro de sus impulsores apuntan a un rápido crecimiento en los próximos años.

Para ello, ya se ha puesto en marcha un ambicioso proyecto que conlleva la creación de un espacio de unos 70.000 metros cuadrados en la propia Zona Franca. Se llevará a cabo la construcción de una nueva sede en un edificio en el que se conjugarán los elementos típicos de las viejas naves industriales con las últimas tendencias en el diseño y la funcionalidad.

La nueva sede contará con espacios para coworking, laboratorios, centros de reuniones, etc. La primera fase, que ocupará unos 17.000 metros cuadrados, está previsto que entre en funcionamiento en 2020 y la inversión para la puesta en marcha de todo el proyecto es de unos 100 millones de euros.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.