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Un vecino del Raval ha sufrido una serie de amenazas e insultos por un grupo de taxistas y comerciantes por denunciar sus actitudes incívicas. La situación solo se ha calmado cuando el vecino ha logrado refugiarse en el portal del edificio en el que vive y entrar en su vivienda, aunque los insultos y amenazas han continuado durante un rato.

Los hechos se han iniciado cuando el residente en la zona ha detectado que un taxi se ha quedado estacionado, en dirección contraria, en la esquina entre la calle Salvador y Sant Antonio Abad. El vecino, harto de sufrir actitudes incívicas en su calle, ha decidido hacer una foto al vehículo parado que impedía la salida de los vehículos que circulaban por la calle Salvador.

INSULTOS EN GRUPO

Sin embargo, otro taxista, que había entrado en la calle en sentido correcto, se ha molestado al ver que el vecino estaba sacando fotos y ha avisado al conductor del otro taxi.

Esta es una de las fotos que ha originado el conflicto
Esta es una de las fotos que ha originado el conflicto

Ello ha coincidido con la presencia de un trabajador de un comercio cercano, de origen paquistaní, al igual que los taxistas, que estaba tirando basura en la misma esquina. Esta persona ha empezado a increpar al vecino tras oír los improperios que le dedicada uno de los taxistas.

El taxista le ha exigido que borrará las fotos de su móvil en el que aparecía su vehículo con la matrícula, a lo que el vecino ha accedido para evitar mayores problemas. Los gritos han llamado la atención de otros comerciantes de un comercio cercano, regentado por paquistaníes, que han empezado a salir a la calle.

INTIMIDADO Y NERVIOSO

Para evitar males mayores, el vecino ha optado por refugiarse en el portal de su casa. Instantes después, varias personas se han agrupado en el exterior del portal y han empezado a increparle con insultos y amenazas.

El residente reconoce que en esos momentos se ha sentido intimidado y nervioso, por lo que ha optado por ir a su vivienda y llamar a la Guardia Urbana. Allí ha recordado que en su teléfono móvil las fotos borradas se guardan durante unos días antes de desaparecer definitivamente, por lo que ha logrado recuperarlas.

AVISO A LA GUARDIA URBANA

Una vez en su casa, el vecino afectado ha llamado a la Guardia Urbana para denunciar lo sucedido y las amenazas recibidas. Sin embargo, cuando la patrulla de la policía municipal se ha presentado en el lugar de los hechos, los dos taxis ya habían desaparecido.

La única opción que le han dado desde la Guardia Urbana ha sido la de presentar una denuncia contra los taxistas y los comerciantes ya que ellos no podían hacer nada más.

El vecino ha denunciado en numerosas ocasiones las actitudes de las personas que regentan un comercio cercano a la esquina y que acostumbran a dejar en la misma, fuera de los contenedores, los desperdicios que generan en su comercio. Las montañas de cartones y cajas de madera y plástico se acumulan habitualmente en la calle sin que las denuncias de los vecinos hayan provocado la intervención de los responsables del distrito.