La crisis derivada del coronavirus ha dejado un duro escenario en numerosos sectores. Uno de ellos es el taxi, donde la caída de la demanda durante los meses del estado de alarma se suma ahora una temporada estival que se traduce en pérdidas.

Precisamente, el fin de la regulación en el porcentaje de vehículos que podían dar servicio provocado por el final de la situación de excepcionalidad ha llevado al taxi a realizar un pacto histórico en el que, asociaciones y radiotaxis del AMB, han autolimitado su oferta para que no quede descompensada a causa de la poca demanda actual.

Este acuerdo entre conductores ha llegado después de que el IMET, órgano que debería haberse encargado de esta regulación, se haya negado a hacerlo, lo que ha provocado un aumento del descontento con el colectivo metropolitano.

PEOR MOMENTO DE LA HISTORIA

El "100% de las asociaciones representativas del sector del taxi del AMB y el 90% de empresas de intermediación" son las que han llegado al acuerdo de autoregulación ante la situación de desamparo en la que han encontrado por parte de la administración.

Mediante este pacto, según el cual "los sábados y domingos podrán salir a trabajar el 50% total de la flota de taxis", y con turnos que dependerán de la finalización numérica de las licencias, los conductores harán frente durante el presente mes de agosto al que han denominado "el peor momento de la historia del taxi".

'ES SU TRABAJO'

Los chóferes continúan con su descontento ante la postura del IMET, que opta por huir del posible conflicto que le supondría llevar a cabo la regulación. "El IMET no regula por miedo a demandas patrimoniales de taxistas que quieren trabajar", explica el Secretario de la Unión de Barcelona del STACJaime Sau, quien asegura que desde la Generalitat tampoco se ha dado respuesta a esta problemática.

Por ello, Sau afirma que al taxi le hubiera gustado que la regulación la hubiera llevado a cabo el organismo metropolitano, ya que "es su trabajo", especialmente en un momento delicado como el que está viviendo el sector.

BAJA DEMANDA

Lejos de un mes de junio donde "la demanda subió un poco", el Secretario del STAC asegura que "desde que se ha empezado a hablar de confinamiento" y ha habido recomendaciones de países a sus ciudadanos para que no vayan a Barcelona, "la demanda se ha venido abajo".

Con todo, Sau afirma que el sector apela a la "responsabilidad y compañerismo" de los taxistas ante la situación actual, y recuerda que el taxi es un medio de transporte seguro ante el coronavirus, por lo que pide que los usuarios "sigan confiando" en sus servicios.

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