La presencia de carteristas en el metro de Barcelona es uno de los problemas que más afecta a la sociedad. A raíz del pasotismo del Ayuntamiento frente a la problemática, se han creado diversas patrullas ciudadanas que intentan frenar los cientos de robos que ocurren a diario en el suburbano. 

Cuando estos grupos organizados de vecinos de la ciudad condal detectan a un carterista, en un andén o un vagón del metro, pitan y avisan a los usuarios de su presencia. En diversas ocasiones evitan que se produzcan robos a turistas o locales, pero casi siempre tienen que enfrentarse a la agresividad de los denominados pickpockets. Estos rehúsan salir del espacio e incluso llegan a amenazarles o a agredirles para que finalicen su denuncia. 

ARMAS PUNZANTES

Este mismo 13 de agosto se ha producido un nuevo enfrentamiento entre los dos bandos del conflicto. Tal como ha avanzado la plataforma colaborativa de seguridad ciudadana, Helpers BCN, una patrulla ciudadana ha detectado la presencia de dos carteristas y cuando sus miembros han alertado a los pasajeros al grito de "Pickpocket, carterista", estos se han rebotado. Uno de ellos no ha dudado ni un segundo en amenazar al 'agente' ciudadano con un objeto extensible que había sido manipulado para ser punzante. Cuando el miembro de la banda en contra de los robos ha detectado el arma ha pedido socorro a los usuarios del metro, que recorrían la estación de Verdaguer de la línea 4, exigiendo que llamasen a la policía. 

 

 

AMENAZAS DE MUERTE

Este rifirrafe ha sido uno de los muchos que tienen que sufrir este tipo de patrullas ciudadanas, que colaboran abiertamente con la policía de Barcelona. A diario se enfrentan a la agresividad de los carteristas cuando son cazados. El pasado 6 de agosto, Eliana Guerrero, la promotora de las patrullas y activista desde hace más de 12 años en el metro de la ciudad condal, fue amenazada de muerte cuando entraron a robar en su domicilio.