El caso de la pornovenganza suma un nuevo capítulo. Este miércoles, los dos Urbanos detenidos por el presunto asesinato de un tercer agente han ingresado en prisión. Rosa Peral, detenida el sábado por  supuestamente matar a su pareja, cuyo cadáver apareció calcinado en el maletero de un coche junto al pantano de Foix ha entrado en el centro de Wad Ras, mientras que el segundo arrestado, Albert López, ha ingresado en la de Quatre Camins (Barcelona).

La titular del Juzgado de Instrucción 8 de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) decretó la noche de este martes prisión provisional comunicada y sin fianza para  ambos agentes por un delito de homicidio o asesinato, algo que se concretará al instruirse el caso. Los dos policías están implicados en la presunta muerte del otro agente al que se encontró calcinado cerca del pantano de Foix (Barcelona).

La decisión judicial se conoce un día después de que ambos agentes declararan ante el juez. Primero fue Peral, quien se sometió a las preguntas del magistrado durante dos horas y media, y después López, quien declaró durante una hora. Ambos han ingresado en módulos especiales por su condición de policías.

OTROS CASOS INVESTIGADOS

Paralelamente a la investigación del asesinato del Urbano, los Mossos revisan los casos en los que ambos han participado. Principalmente, la agresión de López a un mantero en agosto de 2012, a quien golpeó más de diez veces con la porra. Unos golpes que según la sentencia, fueron “gratuitos e innecesarios”. Por ello, el agente fue condenado a pagar a la víctima 600 euros. Pero los Mossos también investigan la muerte de otro mantero en agosto de 2014. Ese año, un hombre se precipitó por un terraplén de Montjuïc huyendo de la policía.

Pero el caso va más allá. En 2008, Peral fue víctima de una supuesta venganza por parte de la que entonces era su pareja, un subinspector del cuerpo que está pendiente de juicio por difundir una instantánea con contenido sexual a todos los contactos del correo electrónico. Tras los últimos sucesos, la cita judicial se ha aplazado hasta el 26 de octubre.

Además, ella había denunciado a su exmarido, con quien estaba en proceso de separación; y él también a ella, por una suplantación de identidad en una factura, han informado fuentes conocedoras del caso.