El robo de relojes de lujo sigue al alza en Barcelona. La madrugada del viernes 12 de julio se han producido dos nuevos casos en la ciudad, según ha podido saber Metrópoli Abierta. Uno de los relojes podría tener un valor de 125.000 euros y el otro costaría alrededor de 25.000 euros.

El incidente más grave -por el coste del reloj- tuvo lugar a la altura de la calle de la Marina, 18, en el distrito de Sant Martí, cerca de la discoteca Shoko en la que la misma noche se produjo un tiroteo. Alrededor de las 04.40 horas de la madrugada, el reloj le fue robado a una persona que subía a un taxi.

DOS DETENIDOS

Según las fuentes policiales consultadas, en el robo habrían participado dos personas, que fueron detenidos por la Guardia Urbana. Los dos presuntos autores no iban identificados y ofrecieron a los agentes una versión muy poco fiable. En la información en la que ha tenido Metrópoli Abierta no figura si el reloj fue recuperado y devuelto a la persona. 

El segundo robo ha tenido lugar la misma madrugada en el Eixample, concretamente en la confluencia de la calle de Pau Claris con la Gran Via. El robo ocurrió hacia la 01.10 horas del viernes. La víctima iba caminando por la calle junto con un amigo cuando entre tres y cuatro personas, según la versión que han ofrecido a la policía, se le acercaron y le quitaron un reloj Rolex valorado en unos 25.000 euros.

GRABACIÓN DE LAS CÁMARAS

A esta persona, los delincuentes, que podrían ser de nacionalidad albanesa, también le robaron dinero en efectivo y una cadena de oro. El ataque se produjo junto al hotel El Palace, el antiguo Ritz. Según las fuentes policiales consultadas, probablemente, el robo fue grabado por la cámaras de vigilancia del hotel.

El pasado mes de marzo, Metrópoli Abierta desveló que los robos de relojes en Barcelona habían aumentado un 50%. Según los datos oficiales de los Mossos, en 2018 se sustrajeron 1.277 relojes, 389 más que en 2017, cuando fueron 888.

VENTA FÁCIL EN EL MERCADO NEGRO

Estas cifras incluyen tanto objetos de alta gama como relojes más asequibles. La mayor parte de los robos tienen lugar en verano y los fines de semana en zonas turísticas y de ocio, en el centro de la ciudad y junto a hoteles.

Los relojes se han convertido en un producto atractivo de robar por lo fácil que supone revenderlo después en el mercado negro y porque los autores se enfrentan a una condena "floja", apuntan fuentes policiales, que se puede mover entre los seis meses y los dos años de cárcel. 

A principios de junio, la policía autonómica anunció el arresto de 24 personas especializadas en el robo de estos complementos. Los ladrones solían actuar en grupo en Ciutat Vella y en su mayoría eran jóvenes de nacionalidad argelina