La Guardia Urbana ha cerrado el club cannábis de la calle de Moles. El Ayuntamiento de Barcelona ha informado en un comunicado que el local recibió una denuncia el pasado mes de noviembre en el que se advertía de que funcionaba sin licencia. Paralelamente, el consistorio también ha comunicado el cierre de otro local de las mismas características situado en la calle de Roca, cuyo expediente se se inició en marzo de 2017.

El distrito barcelonés de Ciutat Vella ha precintado esta semana las dos asociaciones cannábicas después de la investigación policial realizada por la Guardia Urbana y la actuación administrativa de los Servicios Jurídicos del distrito.

El consistorio ha señalado que los procesos administrativos han seguido su curso, "a pesar de las dificultades para localizar a los promotores", hasta este mes de febrero, cuando se constató que no habían cumplido con la orden municipal del cierre de la actividad y ahora se han precintado.

Hace unas semanas, el líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, opinaba que había que derogar la actual ordenanza municipal respecto a la gestión de los clubes cannábicos de la ciudad.

El pasado mes de febrero, los Mossos d'Esquadra desmantelaron una organización criminal que se dedicaba a registrar asociaciones cannábicas para luego vender la licencia a terceros y obtener una plusvalía en efectivo. La organización había creado una red de naves industriales en las que cultivaba marihuana para luego suministrar el producto a dos asociaciones de Barcelona.

En 2017, el Ayuntamiento de Barcelona inspeccionó 76 clubes cannábicos y en 31 de ellos se detectaron irregularidades de la responsabilidad de sus propietarios y por las actitudes de los consumidores. A todos los locales en los que se comprobaron incumplimientos de la normativa se les mantiene abierto un expediente sancionador.