Los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana y la Policía Nacional están llevando a cabo la mayor operación policial hecha nunca en España contra los narcopisos. El despliegue tiene como objetivo erradicar el tráfico de heroína en el epicentro de la droga en Barcelona, el Raval. Los investigados son vendedores ambulantes de bebidas y su estructura criminal, que actúan en el Frente Marítimo de Barcelona y en Ciutat Vella. 

EL MAYOR OPERATIVO CONTRA LOS NARCOPISOS

El dispositivo está destinado para clausurar 35 puntos de venta y almacenes de droga. Por el momento se han detenido a 50 personas y se han identificado a 105 personas. El operativo ha empezado a las 15:00 horas y se centra en un entramado criminal de origen paquistaní. 

Más de 1000 efectivos de los diferentes cuerpos policiales, con la ayuda de un helicóptero que sobrevuela la zona, han tomado a primera hora de la tarde el barrio del Raval para acabar con los narcopisos que masifican la zona. Alrededor de la Rambla del Raval, por ejemplo, había varias calles cortadas y los vecinos solo podían acceder a sus domicilios tras presentar el DNI. En tal caso, lo hacían acompañados de un policía. 

INVESTIGACIÓN PREVIA

Barcelona es uno de los puntos neurálgicos en los que se vende más droga de España. La operación Suricata, así es como la han apodado los grupos policiales, es el final de un intenso trabajo que realizaron desde un principio la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra de Ciutat Vella, en la que trabajan un grupo de guardias urbanos de la comisaría de Ciutat Vella. Tras un largo tiempo de investigación descubrieron el entramado de una organización criminal integrada por grupos paquistaníes que traficaban con drogas, personas, documentos falsos y que además explotaban a personas. Estos también dominaban el mercado de la venta de alcohol ambulante

Los policías comenzaron a seguir el rastro de los grupos criminales cuando ocurrieron unos enfrentamientos protagonizados por lateros en el frente marítimo. Los diversos clanes se enfrentaban entre ellos con la intención de quedarse con el monopolio de la droga y la venta ambulante en Barcelona. Durante el último año, Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana ha desmantelado 15 pisos y detenido a 30 miembros relacionados con esta organización criminal.