La Policía Nacional ha intervenido un cargamento de 680 kilos de cocaína que iba a ser introducido en nuestro país a través del puerto de Barcelona. El alijo, el más grande de los intervenidos en lo que llevamos de año en la instalación portuaria, ha llegado procedente de Brasil.

La intervención policial, que se ha llevado de manera conjunta con funcionarios de la Agencia Tributaria, ha permitido descubrir la cocaína tras el registro de varios de los contenedores marítimos que transportaba el barco, hasta que en uno de ellos hallaron el alijo con los 680 kilos de cocaína. La droga iba camuflada entre las bobinas de papel y otros elementos de papel que transportaba el contenedor.

Los traficantes optaron por usar el método conocido como rip off, o gancho ciego, que consiste en camuflar los paquetes de droga en el interior de un contenedor que ha sido embarcado con mercancía legal y declarada, para no despertar ningún tipo de sospechas.

Unas horas después de que el contendedor en el que se encuentra la droga es descargado del barco y queda aparcado en las instalaciones portuarias, miembros de la organización traficante entran en las instalaciones y se encargan de recuperar la droga para proceder a su posterior tratamiento y puesta en circulación.

Fuentes cercanas a la investigación consideran que el destino final del alijo era, en su mayor parte, otras ciudades europeas, aunque también que parte de la droga tenía como destino Barcelona y otros mercados nacionales.