Los Mossos d'Esquadra están investigando la identidad de un cadáver hallado, la tarde del pasado jueves, en una zona boscosa de Barcelona y que se encontraba en avanzado estado de descomposición. Fuentes policiales apuntan que podría llevar bastante tiempo muerto.

La información de que se dispone especifica que la cabeza del fallecido estaba separada unos 100 metros del resto del cuerpo, informan fuentes de la Guàrdia Urbana. Las primeras hipótesis apuntan que podría tratarse de un hombre. En el briefing de la policia local se refieren al fallecido como "persona decapitada".

Según han confirmado tanto Mossos como Guàrdia Urbana a Metrópoli Abierta, el cuerpo fue hallado por una persona que paseaba por una zona boscosa próxima a las Llars Mundet, cerca de una riera, al pie de la sierra de Collserola, en el distrito de Horta-Guinardó de la capital catalana.

La policía de la Generalitat ha abierto una investigación para determinar las causas de la muerte y para identificar a la persona fallecida, para lo que se están realizando pruebas de ADN. El resultado de las pruebas no se tendrán hasta finales de la próxima semana, según los Mossos.

Los agentes que llevan la investigación no vieron, aparentemente, indicios de criminalidad en el cuerpo, aunque será las pruebas de ADN y la autopsia, las que determinarán la causa de la muerte.

Fuentes de la policía autonómica explican que el hecho de que el cadáver se encontrara en una zona boscosa, frecuentada por animales salvajes como jabalíes, podría ser una de las explicaciones de la separación de 100 metros entre el cuerpo y la cabeza.