La Guardia Civil, en colaboración con la la Guardia di Finanza italiana, ha desarticulado una organización criminal que se dedicaba a introducir heroína y cocaína en las ciudades de Barcelona y Roma. Las sustancias llegaban desde Sudáfrica y Brasil. Según ha informado el Ministerio del Interior en un comunicado este lunes, en la que se ha bautizado como 'Operación Johans' han sido arrestadas cuatro personas, tres de nacionalidad española y una somalí. En el operativo se han interceptado 3,4 kilos de heroína en Barcelona y 8,2 kilos de cocaína en Roma.

A finales de octubre se llevó a cabo una operación con dos registros domiciliarios en Madrid y Barcelona donde se hallaron equipos informáticos, teléfonos móviles y documentos de envío de dinero. La investigación empezó al interceptar a un ciudadano español en la aduana de la Terminal 1 del Aeropuerto de Barcelona en abril de 2018. El hombre intentaba introducir 3,4 kilos de heroína ocultos en un doble fondo de una maleta facturada de un vuelo procedente de Sudáfrica.

RED INTERNACIONAL

A raíz de esta detención, se identificó una red criminal que operaba entre Barcelona, Madrid y Roma y se formó un equipo conjunto de trabajo entre la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil en Barcelona y la Guardia di Finanza para intercambio de información y colaboración entre los dos países. La organización estaba estructurada en dos partes: Una situada entre Barcelona y Madrid que captaba a los mensajeros que introducían la droga y otra, en Roma, encargada del suministro de la droga en los lugares de origen y de destino, así como de la financiación.

En julio, la Guardia di Finanza detuvo a otro mensajero de la organización. En este caso, se detuvo a un ciudadano español en el control de aduanas del aeropuerto de Roma-Fiumicino cuando intentaba entrar en Italia con 4,2 kilos de cocaína ocultos en su equipaje, en un vuelo procedente de Brasil. Tras estas detenciones, la organización se vio "muy debilitada económica y materialmente", por lo que el cabecilla, que vivía en Madrid, viajó a Roma y a Brasil para realizar él mismo un envío de droga.

Cuando regresó a Italia, en agosto, fue detenido por la Guardia di Finanza en el aeropuerto de Roma-Fiumicino al intentar entrar en Italia con 3,9 kilos de cocaína ocultos en un doble fondo de su maleta.