Los Mossos d'Esquadra, en colaboración con la Guàrdia Urbana, detuvieron este martes a un hombre por un presunto delito contra la salud pública. En este caso, el detenido, de 43 años, tenía su base de operaciones en un domicilio situado en el barrio de Ciutat Meridiana, en el distrito de Nou Barris.

 

 

La colaboración vecinal ha sido esencial en este caso. La actividad del detenido generaba una notable presencia de toxicómanos y gente de "aspecto cocainómano" en la calle, concretamente en las inmediaciones de la plaza Roja, donde vendía la droga. Este hecho alertó a los vecinos que sufrían las molestias constantes. Por ello, los Mossos han destacado que la policía de proximidad, de la Guàrdia Urbana, ha sido determinante para que se produjera la detención.

Durante la madrugada de este martes, agentes de la Guardia Urbana pudieron detener la investigado cuando estaba vendiendo la droga. El Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona en funciones de guardia autorizó la entrada y registro en su domicilio. El detenido pasó a disposición judicial el viernes y quedó en libertad.

MATERIAL INCAUTADO

En el domicilio, la policía encontró 120 dosis de cocaína, utensilios para manipular la droga y más de 6.500 euros en efectivo. El hombre detenido escondía el dinero en cajas fuertes de pequeñas dimensiones y también en cajas de cartón. Durante el operativo, la policía contó con el apoyo de un perro especializado en la detección de sustancias estupefacientes.

Cabe recordar que, la semana pasada, la Policía Nacional incautó 2.750 kilos de cocaína que tenían como destino final el puerto de Barcelona. En la operación, llevada a cabo en Italia, participaron agentes de la policía española, de la Agencia Tributaria y de la Guardia de Finanza de Italia. Y no es el único caso reciente en el que ha intervenido el cuerpo italiano en Barcelona en materia de tráfico de sustancias.

OPERACIONES INTERNACIONALES

Recientemente se ha desarticulado una organización criminal que se dedicaba a introducir heroína y cocaína en las ciudades de Barcelona y Roma. Las sustancias llegaban desde Sudáfrica y Brasil. El puerto de Barcelona es una de los principales puntos de entrada de drogas con destino Europa, sobre todo procedente de Sudamérica.