La Policía Nacional, en una operación conjunta con los Mossos d'Esquadra, ha detenido en Sitges (Barcelona) y Madrid a dos integrantes de un grupo criminal itinerante dedicado, presuntamente, a cometer robos con fuerza mediante el método de alunizaje y al que se le atribuyen robos por valor de más de un millón de euros en seis meses.

Aunque el grupo criminal estaba afincado en Madrid, uno de sus miembros residía en Sitges (Barcelona) y era el encargado de recopilar información y vigilar los establecimientos comerciales para confirmar el éxito de los posibles robos. 

TIENDAS DE LUJO, SU PRINCIPAL OBJETIVO

El cuerpo de Policía Nacional y el de Mossos crearon un Equipo Conjunto de Investigación con el objetivo de investigar a un grupo criminal implicado en un robo con fuerza ocurrido ese mismo mes en un establecimiento comercial de Girona. Un mes después, los agentes tuvieron conocimiento de un nuevo hecho delictivo cometido en una lujosa tienda situada en el Paseo de Gracia de Barcelona. Los autores empotraron un coche contra el escaparate, accedieron al interior del establecimiento y sustrajeron numerosos artículos, como bolsos, cinturones y ropa, valorados en casi 400.000 euros.

El modus operandi empleado confirmó que los investigados eran delincuentes especializados en la comisión de robos con fuerza mediante el método del alunizaje. Para ello, empleaban vehículos de alta gama sustraídos.

ALUNIZAJE 

Una vez más, en marzo, atracaron una tienda de lujo situada en el Paseo de Gracia en Barcelona, donde golpearon varias veces con uno de los vehículos, marcha atrás, la puerta principal del establecimiento, consiguiendo romper las dos puertas y dejando abierto el acceso al interior.

A continuación, cinco personas vestidas con ropa oscura y con el rostro tapado entraron en la tienda mientras un sexto individuo permanecía en el exterior realizando funciones de vigilancia. En esta ocasión, sustrajeron únicamente bolsos, ya que su salida en el mercado negro es más fácil y rápida, valorados en 422.000 euros. Cometido el robo, los autores abandonaron los coches en la localidad barcelonesa de Sant Pere Molanta, siendo recuperados en días posteriores.