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Agentes de la policía de los Mossos d'Esquadra de la División de Investigación Criminal han detenido a siete hombres por extorsionar a un inversor inmobiliario durante casi dos años. Los extorsionadores pretendían que la víctima les pagase una deuda de 39.000 euros haciéndole la vida imposible. 

Los detenidos, de nacionalidades albanesa y española y de edades comprendidas entre los 28 y los 63 años no solo han sido detenidos por la extorsión, los Mossos los consideran autores de delitos de pertenecer a una organización criminal, de detención ilegal, tenencia de armas y explosivos, fraude de fluido eléctrico y contra la salud pública, ya que también se dedicaban al cultivo y venta de marihuana. 

Los Mossos d'Esquadra empezaron a sospechar cuando el 3 de enero recibieron la denuncia del hombre que aseguraba ser víctima de una extorsión. En la reclamación especificaba que hacía tiempo que un grupo de personas procedentes del este de Europa le reclamaban un dinero mediante agresiones físicas. 

UN NEGOCIO COMPLICADO

Los agentes pasaron el caso a la Unidad Central de Secuestros y Extorsiones de la DIC, y este departamento se hizo cargo de la investigación. La víctima explicó a los agentes que se dedica a realizar inversiones y compraventa de inmuebles y que a finales del 2017 él y su socio decidieron adquirir unas plazas de parking. Las supuestas propiedades valían 39.000 euros y como no tenían el dinero el socio lo pidió prestado a unos conocidos. 

El negocio no prosperó y aunque el denunciante pretendía devolver el dinero, el socio dijo que no podían hacerlo y le recomendó esconderse porque sino los matarían a los dos. Pocos días después la víctima recibió la visita de unos hombres que le exigían el pago total del dinero y 10.000 euros más como penalización. 

Todo empezó con aquella primera visita, lo sometieron a un proceso continuo de amenazas de muerte, intimidaciones con armas de fuego y agresiones físicas brutales. Aunque pagó parte del dinero que les debía la cifra acabó subiendo a los 170.000 euros, un dinero que no pudo adquirir ni siquiera cuando hipotecó la casa de alguno de sus familiares. 

ORGANIZACIÓN CRIMINAL Y VENTA DE DROGA

Finalmente los investigadores pudieron identificar a la persona que les había prestado el dinero inicial: un hombre albano y también a los hombres que habían participado en las amenazas y las agresiones. Tras indagar supieron que todos ellos pertenecían a una organización criminal que también se dedicaba al cultivo, exportación y venta de marihuana. 

Los policías realizaron un registro en cinco de los domicilios de los detenidos, en las localidades de Barcelona Sant Cugat del Vallès, Canovelles y Pont d'Armentera. Intervinieron dos armas de fuego, 25.000 euros en metálico, armas blancas, cinco vehículos de alta ama y documentación relevante. También 2.000 plantas de marihuana y 20 kilos de esta droga que ya había sido procesada y puesta a punto para la venta. 

Los arrestados pasaron a disposición judicial el pasado 19 de abril y el juez decretó prisión provisional para uno de los principales investigados. El resto quedaron en libertad con cargos y con órdenes de alejamiento con la víctima y su familia. Aun así el cuerpo policial asegura que la investigación continua abierta y que por el momento no se descartan nuevas detenciones