La Guardia Urbana ha decomisado 3.000 plantas de marihuana y ha detenido a nueve personas por un delito contra la salud pública. La macroplantación se encontraba en el interior de una nave industrial en el barrio de Sant Martí de Provençals. La producción anual tiene un valor aproximado en el mercado de casi 1,6 millones.

La intervención policial se inició el jueves 10 de octubre hacia las 21.30 horas. Un grupo de agentes que vigilaba la nave vio como cuatro hombres que salían del citado recinto intentaron forzar un vehículo. Los policías impidieron el robo y arrestaron a los cuatro individuos. En el momento de la detención, los guardias urbanos pudieron ver la magnitud de la plantación, a la que entraron un día después y arrestaron a otras cinco personas.

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Según la Guardia Urbana, en el interior de la nave se halló las 3.000 plantas de marihuana y otros 83 kilos de cogollos de la misma sustancia. La intención de los delincuentes era "adaptar toda la nave en una gran plantación indoor de alto rendimiento productivo", asegura la policía local. Junto a la plantación, los arrestados ya estaban construyendo otra sala con capacidad para otras 3.000 plantas más.

La nave constaba de dos niveles de más de 400 metros cuadrados de superficie. Estaba dotada de extractos industriales, filtros de ozono de grandes dimensiones, depuradoras de agua industriales, más de 200 luces de sodio, 196 potenciómetros y tres fases eléctricas de alta tensión conectadas a la red eléctrica, aunque sin contador.

FRAUDE ELÉCTRICO

Según los técnicos de la compañía Endesa, el consumo total de amperios de potencia que utilizaban es de 697 y equivale al consumo que pueden hacer unas 230 familias. El consumo de amperios defraudados es el más grande que se ha detectado en años en Barcelona.

La nave estaba preparada para hacer, al menos, tres cosechas al año, con una capacidad productiva mínima anual de 315 kilos. La cantidad incautada tiene un valor en el mercado de 415.000 euros.