La seguridad de Apple queda retratada. En las emblemáticas tiendas que la compañía americana tiene situadas en Barcelona han saltado todas las alarmas al comprobar que habían sido hurtadas. El último caso, un grupo integrado por cuatro jóvenes rumanas y un menor de 13 años han logrado llevarse 47 terminales telefónicos por un valor superior a los 50.000 euros.

El sistema de robo que empleaba la banda siempre era el mismo. Actuaban conjuntamente y de manera coordinada todos los miembros del grupo. Se repartían las funciones, incluidas las labores de vigilancia para no ser vistos por los guardias privados que tienen los establecimientos.

ACTUACIONES COORDINADAS

El grupo se arremolinaba sobre uno de los estantes del comercio, haciendo bulto y tapando con el cuerpo prácticamente todo el material elegido. En ese momento entraba en acción el menor de edad, de 13 años, que se situaba por debajo del mostrador y arrancaba los cables que sujetan los Iphones a la mesa, según La Vanguardia.

Una vez sustraídos los teléfonos, las ladronas usaban un imán para desactivar la alarma de los aparatos. Los robos eran rápidos, se efectuaban en pocos segundos. Una de las tardes consiguieron llevarse diez terminales telefónicos de un sólo golpe.

Ambos establecimientos de Apple en Barcelona, situados en el paseo de Gràcia y en el centro comercial de La Maquinista ya estaban alertados sobre dicho grupo de mujeres. Las cámaras de seguridad las habían grabado en los robos anteriores que ya habían protagonizado. El grupo aprovechaba los momentos de más aglomeración de público para acceder a los locales y pasar desapercibidas, usando prendas diferentes para despistar.

ALERTA A LOS MOSSOS

A finales de junio, en el establecimiento de La Maquinista, los vigilantes de seguridad retuvieron a las cuatro mujeres y al menor en medio de uno de los robos. Los trabajadores de la tienda alertaron a los Mossos d’Esquadra y las patrullas de la comisaría de Sant Andreu, quienes se encargaron de las detenciones.

La instrucción del caso pasó a manos de la unidad regional de instrucción de atestados de los Mossos d’Esquadra, la URIA, que son los encargados de instruir las diligencias de los detenidos que hacen las patrullas de seguridad ciudadana, los arrestados in fraganti.

Las cuatro miembros de la banda tienen antecedentes por hechos similares y, tras pasar a disposición judicial, quedaron en libertad. En cuanto al menor, de 13 años, fue devuelto a su madre, que es una de las cuatro detenidas.