La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína al detener a 19 personas que, presuntamente, se dedicaban a transportar droga con correos humanos, conocidos popularmente como 'mulas', en la ruta aérea entre Barcelona y Fuerteventura. En un comunicado, la Policía Nacional ha explicado que las 'mulas' usaban su cuerpo para transportar la droga: mediante su ingesta o adosada a sus cuerpos. Su modus operandi consistía en viajar en avión desde la capital catalana hasta la isla canaria.

Los detenidos eran en su mayoría de origen dominicano, de entre 29 y 41 años, y tras pasar a disposición judicial 16 de ellos han ingresado en prisión preventiva. Los líderes de la organización se encontraban en Barcelona, donde se llevó a cabo un registro que se saldó con dos detenidos y la incautación de cocaína.

SUSTANCIAS INTERVENIDAS

Además de las detenciones, la Policía ha efectuado registros en viviendas en las localidades canarias de Puerto del Rosario, Antigua y Corralejo. En total, en la operación policial se han decomisado 3.450 gramos de cocaína y se han intervenido 21.800 euros, además del material de corte y elementos para preparar la droga en cápsulas para facilitar su ingesta a las 'mulas'.

Tras descubrir la existencia de esta organización, la policía inició una investigación con seguimientos y evaluación del entramado que determinó que los principales responsables se encontraban en Barcelona, desde donde preparaban a las mulas y la cocaína que introducían finalmente en la isla de Fuerteventura, donde era distribuida.

Este tipo de bandas que se dedican a la distribución de droga han aumentado en los últimos tiempos. En algunos barrios de la ciudad, la proliferación de narcopisos coincide con el aumento de la sensación de inseguridad. Un vecino del Raval que lleva años plasmando la situación del barrio a través de su pintura, Ernesto Camacho, comentó a Metrópoli Abierta su impresión: “Una vez vimos a dos mujeres embarazadas pinchándose caballo entre coche y coche a plena luz del día”. Algo insólito desde hacía años en el barrio.