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Los vecinos del Raval están alarmados por dos personas que rondan por el barrio y que de vez en cuando importunan a los transeúntes. Desde hace más de un año, incluso más, se les puede encontrar en lugares como la Rambla del Raval o la zona de les Drassanes. Increpan a los peatones, empiezan a chillar y a decir frases inteligibles e incluso han llegado a bajarse los pantalones en un claro acto de exhibicionismo. 

Desde la Asociación de Vecinos del Raval están hartos de la situación. Son conscientes de que las personas que realizan estas acciones tienen un trastorno de salud mental. A la vez están intranquilos, temen que las acciones de estos individuos puedan ir a más allá, tal como pasó con el violador de Drassanes. Este último ya tenía antecedentes de haber increpado a prostitutas de la calle Robadors y finalmente acabó cometiendo un delito

ALARMA POR UN JOVEN DE MÁS DE 24 AÑOS

Fuentes de la Asociación de Vecinos del Raval explican que desde hace aproximadamente un año hay dos personas que rondan por las calles del Raval molestando a los vecinos. Uno de ellos es de origen árabe y tiene entre 24 y 28 años. "Ahora hace días que no le vemos, no sabemos si está internado", explica un miembro de la comunidad de vecinos. 

Según esta fuente, este joven solía tener una actitud violenta con otras personas, "se enfrentaba con ellas de forma verbal", explica. En alguna ocasión, además, esta persona incluso se había bajado los pantalones y los calzoncillos. La misma fuente destaca que otras veces se la había visto consumir cola, lo que "lo desconectaba del mundo de una forma brutal". 

OTRO CASO TAMBIÉN RECIENTE 

El otro caso que explican desde la Asociación de Vecinos del Raval es el de una persona de origen africano que suele ir en bicicleta por la Rambla del Raval, por la zona de Drassanes y por la Ronda de Sant Pau. "Tenemos constancia de que alguna vez ha incomodado a alguna persona, pero no directamente a las mujeres como en el otro caso del joven árabe".

Sonia Palmer, vecina del Raval, no opina lo mismo sobre este hombre de origen africano. En un tuit ha denunciado que se lo ha encontrado masturbándose en la Rambla del Raval. 

UN PROBLEMA COMPLEJO DE RESOLVER

La principal pregunta que se hace la Asociación de Vecinos del Raval es por qué no internan a estas personas con un trastorno de salud mental en un centro psiquiátrico. La respuesta es más compleja de lo que parece. 

Como explican desde el departamento de servicios sociales del Ayuntamiento, no se puede internar a una persona sin motivo aparente. Primero el paciente afectado debe de estar de acuerdo con que lo internen en un centro psiquiátrico y, en el caso de que no sea así, un juez y una psiquiatra deben ser los encargados de dictar esta orden. 

"Cada caso es un mundo", remarcan desde el equipo municipal de servicios sociales. Esto significa que hay individuos que reciben ayuda de psicólogos y de educadores sociales y hay otros que la rechazan

Cada vez que ocurre una situación conflictiva entre estas personas se recomienda llamar al 112. Dependiendo del caso, quien se hará cargo de la situación será la Guardia Urbana, el SEM o los Mossos d'Esquadra. Estos se encargarán de estudiar los hechos. Si la persona ha cometido algún delito quien tomará una decisión será un juez. De lo contrario, si ese individuo está afectado por alguna enfermedad, quien decidirá ingresarlo unos días en el hospital serán los propios médicos.