Este jueves se ha celebrado el juicio contra el secuestrado de la mujer del cónsul de Mali en Barcelona. El acusado ha admitido en la Audiencia de Barcelona que la retuvo en las oficinas consulares porque quería obtener un salvoconducto para viajar a su país: "Se me fue un poco la olla porque estaba un poco cabreado".

En su declaración, Dantouma K., de nacionalidad maliense, ha negado haberle arrebatado las llaves a la esposa del cónsul el día de los hechos, el 19 de marzo de 2018, de haber cerrado las oficinas, y también ha rechazado haber robado 200 euros de la caja o haberle quitado el móvil. Según el acusado, le dijo que si no le hacía el papel no la dejaría salir, pero que en ningún momento gritó o trató mal a la mujer.

PIDEN LA LIBRE ABSOLUCIÓN

Su abogada ha pedido para él la libre absolución al considerar que no secuestró a la mujer sino que, en todo caso, la retuvo para obtener el salvoconducto, y que no cometió un robo con intimidación sino, como máximo, un hurto.

Durante su informe final, la letrada de la defensa también ha explicado que Dantouma K. necesitaba con urgencia ir a Mali porque su padre acababa de fallecer y su madre se encontraba en una situación precaria.

ANTECEDENTES POR MALOS TRATOS

El acusado tenía el pasaporte caducado y necesitaba realizar ese viaje urgentemente, por lo que quería un salvoconducto, pero no era posible emitirlo al tener antecedentes por malos tratos. Ha explicado que ya había intentado hacer el trámite anteriormente y que, al trabajar en Bilbao, le estaba costando muy caro hospedarse en Barcelona para conseguir dicho documento. Según la abogada, su defendido no comprendió por qué no podía acceder al salvoconducto.

En cambio, la fiscal considera probados los dos delitos por los que está acusado: delito de secuestro y robo con intimidación, y pide para él una condena de ocho años y medio de cárcel al retener a la mujer bajo una "situación intimidatoria".

"DE AQUÍ NO NOS VAMOS"

La mujer del cónsul de Mali ha dado una versión contraria a la del acusado en el juicio. "Me dijo de aquí no nos vamos", y, según ella, cerró las puertas y las bloqueó con muebles.

En su declaración como testigo, durante la cual el acusado ha estado detrás de un biombo, la víctima ha explicado cómo él acudió al consulado para reclamar que le dieran un salvoconducto pero que no lo pudieron expedir por sus antecedentes.

DE REHÉN EN LAS OFICINAS

A la hora del cierre, estando ella sola en las dependencias consulares con el acusado, le dijo que tenía que irse y cerrar la oficina, y le recomendó que regresara al día siguiente a primera hora, a lo que él se negó.

"Me empujó y me caí en una silla", ha relatado entre sollozos, y ha explicado cómo Dantouma K. le cogió las llaves del inmueble y cerró la puerta, desconectando los ordenadores del consulado y cogiendo su móvil y apagándolo.

Durante siete horas, estuvo de rehén en las oficinas sin poder salir y en un momento, ha detallado ella, le exhibió unas tijeras: "Cogió unas tijeras, me las mostró, le dije que las dejara, que confiaba en que no me haría nada, y las dejó".

MEDIACIÓN CON LOS MOSSOS

En el cautiverio, ella le pidió que le dejara llamar a su marido para avisarle, a lo que él le permitió enviar un sms pidiéndole que acudiera urgentemente: 'Soy Luis, estoy en el Consulado y por favor ven urgente y solo', lo que motivó que el cónsul denunciara los hechos al ver el mensaje sospechoso.

Posteriormente, según el relato de la rehén, le dejó encender el móvil y se estableció un diálogo con los mediadores de los Mossos d'Esquadra, que fueron los que finalmente consiguieron liberarla junto a la Policía Nacional, después de que ella emitiera el salvoconducto y él se aviniera a abrir la puerta.

"ESTOY DISPUESTO A TODO"

"Sacamos lo que había en la puerta --los muebles que servían de barricada--, y cuando abrimos la puerta, avisando que primero salía él y yo detrás, a mí me cogieron y supongo que a él también", ha expresado. Además, ha confirmado que el secuestrador se quedó unos 200 euros de la caja del consulado, aunque no le robó el dinero que llevaba ella en su cartera.

Un mando de la Unidad de Secuestros y Extorsiones de los Mossos ha testificado en el juicio, al ser uno de los mediadores de este secuestro, y ha asegurado que Dantouma K. les dijo durante las negociaciones: "Estoy dispuesto a todo", hecho que preocupó a los agentes. 

Asimismo, ha resaltado que escuchó que el acusado le reclamaba a la víctima, cuando estaban a punto de rescatarla, lo que debía decir a la policía: "Diles que no te hecho nada, que no te he tocado ni un pelo".