Un sector de los vigilantes de seguridad del metro de Barcelona pide más control policial en el suburbano barcelonés. SPS, sindicato mayoritario en una de las dos empresas encargadas de la seguridad de los viajeros, denuncia que muchos ciudadanos se saltan el confinamiento viajando en metro.

"Hay gente paseando el perro en los andenes, grupos de menores tutelados que van para arriba y para abajo", describe Daniel Ocaña, delegado de SPS. En los andenes, se han observado estos días a grupos de jóvenes que se desplazan en grupos y adolescentes en patinete eléctrico. El sindicato pide que el control policial que se realiza unos metros por encima de la superficie, también se practique en el subsuelo. 

OPERATIVOS DE MANTEROS

Ocaña pide a TMB, el operador del transporte público en Barcelona, que modifique los operativos de seguridad contra los manteros y el fraude. Ahora mismo, dice el representante de los trabajadores, no hay manteros y apenas gente que no valide el billete, pues los usuarios del metro han caído en picado debido al confinamiento. El personal de atención al cliente trabaja a través de un interfono y es el personal de seguridad quien da la cara delante de los usuarios y se expone a un posible contagio.

Las mascarillas de los vigilantes no son las adecuadas para protegerse. "Entiendo que si no hay suficientes en los hospitales, tampoco para nosotros, pero debería haber un control más exhaustivo en el metro", explica. Ocaña propone los mismos controles que se practican en la vía pública y que la policía pida justificantes en el metro. "Estamos en una pandemia, esto no es ninguna broma y el subsuelo no está protegido", avisa.

SPS pide medidas más contundentes en los andenes para evitar escenas como la vivida hace unos días, cuando un par de chavales se sentaron al lado de una máquina de productos, desenchufaron el cable de la electricidad y pusieron su móvil a cargar un rato. 

CONTROLES DE TEMPERATURA

Desde ADN Sindical, sin embargo, no ven necesario más medidas de seguridad. "Es un criterio de seguridad ciudadana. A no ser que el ministro de Interior nos de la orden para supervisar a la gente, nos estaríamos extralimitando en nuestra función", señalan fuentes de la organización. 

Securitas, una de las dos empresas principales de la seguridad el metro y Ferrocarrils de la Generalitat realiza desde el viernes controles de temperatura a los 400 vigilantes que trabajan en Barcelona y el Área Metroplitana de Barcelona (AMB). La misma compañía costea esta medida en el ámbito de la prevención de riesgos laborales y toma la temperatura a sus empleados con termómetros láser. De momento, señalan fuentes sindicales, no se ha detectado ningún positivo.