La inseguridad es un problema capital en Barcelona. Los más de 500 delitos que cada día registra la ciudad son motivo más que suficiente para confirmar una tendencia que no deja de ir al alza.

Mientras que en junio del pasado 2018 éste era el ámbito que más había empeorado en la ciudad para tan solo el 18,2% de los ciudadanos, en febrero de este año el porcentaje aumentó hasta alcanzar un 60,6%, según el tercer Barómetro de Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

PREDOMINANTE EN DISTRITOS Y BARRIOS

En todas las zonas de Barcelona el porcentaje de vecinos que consideran la inseguridad ciudadana como principal problema de la capital catalana es superior al 50%.

Ciutat Vella, Nou Barris y Sants-Montjüic son los distritos con mayor porcentaje de queja de la ciudad, contando con un 78,4%, 69,2% y 66,7% respectivamente de ciudadanos que consideran la inseguridad como la problemática más significativa.

AUMENTO DE ALARMAS

La tendencia de inseguridad creciente en la que está sumida la capital catalana se ha traducido en un aumento del volumen de trabajo de las empresas de seguridad e instalación de alarmas.

Fuentes de la compañía Imsel han confirmado a Metrópoli Abierta que en los últimos meses se ha producido un incremento de llamadas a la empresa por parte de clientes advirtiendo de robos a vecinos que no disponen de este dispositivo de seguridad en sus viviendas. De la misma forma, ha aumentado el número de personas que contacta con la empresa para proceder a la instalación de una alarma.

200.000 DELITOS

A lo largo del pasado año Barcelona registró casi 200.000 delitos, suponiendo esto un aumento del 17,2% respecto a los registrados en 2017. Si la inseguridad continua al alza, en 2019 se podría superar esta cifra, lo que supondría la continuación del fracaso ya consolidado de la administración de Colau en materia de seguridad.