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Pocas veces la muerte de un perro ha tenido tantas consecuencias tanto en una ciudad. La de la perra 'Sota', que recibió un disparo a bocajarro por parte de un agente de la Guàrdia Urbana, ha llevado a que, tras varias manifestaciones de protesta por parte de grupos animalistas, el Ayuntamiento de Barcelona haya decidido tomar cartas en el asunto.

Tres años después de haberlos 'congelado', el equipo de gobierno municipal ha decidido impulsar nuevos cursos para la GU que permita "reforzar la formación de los agentes en materia de bienestar animal y de trato" con los mismos, con el objetivo de que "conozcan el lenguaje corporal de los animales y saber también qué deben mostrar para que los animales les puedan entender"  y evitar así situaciones de conflicto o reducirlas".

La iniciativa se ha pactado en una reunión entre la teniente de alcalde Janet Sanz; el comisionado de Seguridad de Barcelona, Amadeu Recasens, y la presidenta del Col·legi Oficial de Veterinaris de Barcelona, Marta Legido.

CON VETERINARIOS

Los nuevos cursos de formación se empezarán a trabajar con el Col·legi de Veterinaris y con otros colegios profesionales y entidades referentes en el bienestar animal para que se puede implementar lo antes posible.

El Ayuntamiento ha manifestado su intención de que "no se repitan situaciones como la muerte de la perra Sota, abatida por el disparo de un agente de la Guardia Urbana en la calle el 18 de diciembre".

CRÍTICAS DEL PDeCAT

La acción del Ayuntamiento ha sido criticada por el concejal del PDeCAT en Barcelona Jordi Martí, quien reprocha a la alcaldesa, Ada Colau, suprimir a inicios de mandato la formación en bienestar animal para los urbanos "que ahora quiere recuperar".

"Ahora, a toda prisa, por la crisis que se ha abierto con el sacrificio violento de la perra Sota, por la alarma social que se ha creado, y por la proximidad de las elecciones municipales, nos anuncia que reprenden la formación de los agentes de la Urbana en esta materia", ha subrayado.